CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

sábado, 24 de noviembre de 2012

PUERTOS DE ÁLIVA


6,00 horas del 22 de noviembre de 2012, el reloj suena implacable en la madrugada para avisarnos de que tenemos que abandonar el tibio calor de las sábanas y ponernos en pie para llegar hasta Fuente Dé en el municipio cántabro de Camaleño, para realizar la ruta de los Puertos de Áliva,  tipificada como PR-PNPE-24.
Todos los datos y el mapa de la ruta en: datos Puertos de Äliva 
Mientras esperamos la salida del teleférico en la Estación Inferior, observamos una auténtica perspectiva de la pérdida en el infinito de los cables por los que se deslizan
 las cabinas.
La ruta parte de la Estación Superior del Teleférico o Mirador del Cable, situada a 1850 metros de altitud, tras haber superado un desnivel de 743 metros en apenas cuatro minutos.
Desde el mirador, literalmente colocado en el abismo, se dibuja un paisaje único que invade nuestras mentes con los picos que parapetan la Vega de Liordes.
Nos entretenemos jugando con el "zoom" de nuestra cámara, acercando
y alejando
para poder disfrutar y discernir este grandioso laberinto granítico que surge a nuestros primeros pasos.
Bien abrigados y por cómodo camino
vamos dejando atrás gélidas imágenes en la zona de los Lagos de Lloroza,
para rodear la Horcadina de Covarrobles por un camino completamente helado.
A la izquierda intuimos el sendero que nos llevaría hasta las torres de los Horcados Rojos.
Aparece uno de los habitantes emblemáticos de Picos de Europa, el rebeco,
justo en el momento que rodeamos las Agujas de Tajahierro en la mole de Peña Olvidada de 2406 metros.
Descendemos rumbo hacia el Cueto de Juan Toribio enmarcado por los colosales picos de Prao Cortés
y resguardados por el murallón de Juan de la Cuadra en una sucesión de picos de mas de 2000 metros.

Cruzamos la Riega de Resalau
y nos plantamos en el Chalet Real, donde Alfonso XIII se alojó para realizar sus cacerías y pescas por Picos de Europa.
A lo lejos divisamos el Refugio de Áliva, y allí nos encaminamos,
pero antes presentamos al "Comando Senderista" de hoy, donde saludamos a Mario y Oscar
que nos acompañan en esta aventura.
Siempre es bonito hechar una mirada atrás y descubrir escenarios insólitos y que muchas veces se nos escapan.
En las inmediaciones del Refugio de Áliva descansamos

al mismo tiempo que admiramos el horizonte que nos envuelve, dominados por  Peña Olvidada y Peña Vieja, la montaña mas alta de Cantabria con sus 2614 metros de altitud.
La Llomba del Toro entre el Paredón de Alba y el Prao Cortés y sus verdes Puertos de Áliva.
Nos colamos en la provincia palentina para admirar el hermoso Curavacas
y nos acercamos hasta la Horcada del Vidrio sembrada ya, por un bello manto blanquecino.
Aparte de los dispositivos digitales como el gps, siempre es bueno llevar un instrumento analógico como los mapas.
Retomamos el camino
y abandonamos el Refugio
para transitar por los bellos prados de Äliva,

dejando a nuestra izquierda la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves o de la Santuca de Äliva.
Dejamos los Puertos de Äliva
y penetramos por el  Valle del río Nevandi
con numerosos refugios y verdes praderas permitiendo a nuestra imaginación galopar libremente por un mundo de goces visuales.
Alcanzamos varias fuentes

antes de poner "mesa y mantel" para librar un sinfín de viandas y recuperar energías.
Cruzamos la Portilla del Boquejón para continuar nuestro descenso por el puente de madera de la derecha,
dejando a nuestra izquierda los Invernales de Igüedri.
Una estrecha senda
nos introduce, poco a poco, en el bosque
donde los colores del acebo nos deslumbran
mostrándonos divertidos conjuntos micológicos.
La senda se viste de marrones y ocres
un poco mas abajo de los invernales, donde se guarda la hierba y el ganado,
apareciendo un bosque de hayas, robles y manchas de avellanos.
Esta hermosa trocha nos deja buenas vistas de los picos Cárceles, Coriscao y Embudos
así como una delicada alfombra que tamiza todo el bosque.
Sublimes tonalidades se adhieren a nuestras miradas
caminando con el dulce sonido del crepitar de la hojarasca bajo nuestros pies, 
 descubriendo paisajes y horizontes de gran belleza.
Luces y contrastes
nos asaltan en los alrededores de Pido
enfilando nuestra marcha
por la Vega del Naranco
delante de la imponente Torre Alcacero.
Después de atender unas últimas indicaciones de Alfredo
llegamos hasta el Parador Nacional de Fuente Dé,
disfrutando del hermoso valle rodeado de colosos pétreos donde tiene su nacimiento el río Deva.

La tranquilidad del lugar nos enamora
mientras el sol languidece en esta maravillosa jornada senderista.
Un pase de fotografía y el video en: Puertos de Áliva 
Saludos desde COMANDO SENDERISTA.


1 comentario:

  1. Una ruta en la que habéis cerrado un círculo perfecto, combinando la dura piedra de la alta montaña de 'Picos' con los reparadores paisajes y senderos en los otoñales bosques de su media montaña.
    Es una gozada comprobar que se están llenando abrevaderos, fuentes, arroyos...
    Un saludo de ojolince y sra. desde Pucela.

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