CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

viernes, 8 de noviembre de 2013

PUERTOS DE VERANO

En el viaje realizado el 6 de noviembre de 2013, descubrimos una parte de la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga, declarada el 29 de junio de 2005 y que comprende los términos municipales leoneses de La Pola de Gordón y Villamanín, perteneciente a la Montaña Central de León en la parte sur de la Cordillera Cantábrica. Pincha en "play" y comenzamos.
Para ello nos trasladamos hasta el pueblo de Cabornera, a 3 kms  del municipio de La Pola de Gordón dirección Puerto de Aralla, donde comenzamos a caminar.
Los datos de la ruta en: PUERTOS DE VERANO
Iniciamos la marcha desde la misma Iglesia Parroquial de San Juan Bautista
cruzando por un pequeño puente que salva las aguas del río Casares, tributario del Bernesga.
La temperatura, a esta hora de la mañana, es ideal para la práctica del senderismo, aunque la niebla nos ensombrece los alrededores.
Transitamos por una hermosa vereda entre el río y la roca
cubierta por una alfombra de húmedas hojas
que nos conduce hasta la Fuente del Fraile, de aguas minerales ferruginosas, altamente beneficiosas y de saludables efectos.
El camino continua ascendiendo entre la hermosa arboleda
mientras en su interior nos van sorprendiendo los cálidos y llamativos tonos de los pequeños hongos y setas que se alzan entre la hojarasca.

En lo mas alto del cerro apreciamos la riqueza de colores del bosque
para introducirnos por un soberbio paisaje, que de forma indiscutible, nos ilustra la profunda época otoñal
mostrándonos todo su esplendor
y la tranquilidad que ofrece este hermoso rincón.
Tras abandonar el pequeño bosque, nos acercamos a la Hoz del Calero, que nos brinda en sus inicios, los restos conservados de un antigüo camino de origen romano
y los imponentes pliegues calizos que se alzan a ambos lados del modesto desfiladero.
Inevitablemente llegamos hasta una fresca pradería
donde la niebla invade el lugar y donde nos regala parajes maravillosos
con fuertes contrastes,
culminando nuestro ascenso en el Puerto de Fonfrea a 1339 metros de altitud.
En este punto admiramos el hermoso paisaje que nos rodea, siempre con el permiso de la niebla que difumina el panorama, donde las sabinas empiezan a poblar las laderas de solana
mientras en la vertiente opuesta las hayas dominan la umbría.
El monte se inunda de colores cálidos mientras descendemos por la pista para en un nuevo y corto ascenso alcanzar el alto del Puerto del Espinéo 
disfrutando de un espectáculo sublime, difícil de olvidar.
"Oso" y "Somba" no paran de corretear de lado a lado del camino, siempre atentos a las indicaciones
de Dámaso, que hoy nos acompaña en nuestra aventura.
Nos cruzamos con enormes caballerías
bajo el hermoso paragüas de algunos "servales"
y visitamos la tranquilidad y el sosiego del ganado sobre estas lozanas praderas.
Hacia la mitad de la ruta, sorprendemos la profunda garganta, invadida por la persistente niebla,
que se descuelga de los salientes rocosos que rodean el Pico Feliciano
y por los que se desliza el cauce del Arroyo Valdecuevas en su camino hacia el río Casares.
Justo al lado un pequeño abrevadero
para tomar un descanso y reponer líquidos.
Caminamos hacia el último de los tres puertos, el mas lejano y el mas amplio, durante algo mas de un kilómetro
hasta llegar a un precioso llano abierto, donde encontramos un corral para el numeroso ganado que merodea el lugar y un pequeño refugio.
En su interior, después de picar un poco de jamón, chorizo y tortilla,  "Flecha" nos sorprende
con un delicioso "ferbudo",  bebida reconfortante para entrar en calor, consistente en vino caliente endulzado con azucar o miel y ocasionalmente aderezado con alguna especia.
Hemos alcanzado el Puerto de Santa Cruz de 1482 metros, punto culminante de la ruta de Los Puertos de Verano, por donde los trashumantes se desplazaban hacia los páramos y riberas del sur de la provincia de León en invierno, para volver a la montaña en verano recorriendo estas pequeñas travesías.
--Nuestro recuerdo para "Alvaro", particular homenaje que le dedicamos desde este hermoso entorno--
Es el final del recorrido por pista forestal, a partir de ahora la ruta transcurre por una senda
que se abre paso a través de grandes matas de urces, montados sobre el Arroyo Focescura o Foz Escura.
En el trayecto encontramos un poste de señalización tirado sobre el suelo y no dudamos en restablecer su lugar y orientación, para los siguientes senderistas que se acerque por estos lares, no tengan duda del recorrido. 
Flecha y Javi realizan la operación
mientras el resto de unidades observan atentamente.
En el descenso por la hermosa garganta de la hoz
encontramos restos de cabañas de pastores, entre los canchales de piedra caídas sobre el cauce
que discurre formando numerosas y bellas cascadas, entrañando cierta dificultad, ya que la maleza en algunos casos y las piedras resbaladizas en otros, dificulta el paso sobre el angosto desfiladero.
Pero el esfuerzo merece la pena, ya que la garganta nos conduce al interior de un impresionante hayedo de gran belleza y alto valor ecológico.
Nos embargamos de los preciosos colores otoñales en un bosque paradigmático, frondoso y sombrío, disfrutando del aire puro
y de la tranquilidad que ofrecen estos paisajes.
El verde de los musgos contrastan con las hojas de las hayas que sorprenden con sus tonalidades ocres, anaranjadas, rojizas y amarillas.
Un delirio sensorial que mezcla el misterio,
el arrulo del viento y en ocasiones el susurro del agua.
Un mundo de fantasía donde la imaginación vuela al admirar la exagerada belleza de la grandiosidad que atesoran estos bosques.
La humedad y la suave temperatura que se respira en su regazo, complementan un marco idílico para poner al cien por cien todos nuestros sentidos.
Después de infinitas fotografías
seguimos descendiendo
con el hermoso crepitar de la hojarasca bajo nuestro paso
recorriendo los últimos rincones de este precioso universo que cobija una gran riqueza en su interior.
Atrás dejamos el hayedo por una vereda rodeados de brezo
para seguir descendiendo por un paisaje en que la niebla, dibuja un paisaje fantasmagórico y de gran belleza.
Cruzamos de nuevo el Arroyo Focescura, envueltos por una naturaleza salvaje
que va descubriendo magníficos valles
para concluir la bajada en el puente sobre el río Casares.
Una vez cruzado el puente y la carretera que sube hasta Aralla
caminamos en subida un par de kilómetros asfaltados, ante la atenta vigilancia de este grupo de mastines que ladran sin cesar,
a la entrada del pueblo de Paradilla de Gordón, el pueblo mas pequeño de la comarca.
Su iglesia situada en el alto de la loma, nos ofrecería unas vistas espléndidas pero la niebla interrumpe sus bellas panorámicas. 
Saludamos su fuente-lavadero
abandonando sus viejas construcciones, desperdigadas
en las inmediaciones de pacíficas y apacibles praderas por las que sestea el ganado vacuno.
A la izquierda del camino vecinal observamos un abundante colmenar,
continuando en un sube y baja por la Ladera de la Solana
durante unos tres kilómetros con abundantes trazas de robledal.
Un desvío nos indica que debemos regresar a Cabornera
mediante un brusco descenso
por esta bella canal entre la roca.
Con cuidado vamos descolgándonos por el peligroso y húmedo suelo
abriéndonos paso por la empinada bajada
tras el bonito roquedal,
que nos devuelve a nuestro punto de inicio, la iglesia parroquial de Cabornera.
Una gran ruta, con variedad de paisajes para disfrutar de estas majestuosas tierras leonesas en el bello escenario de la Reserva de la Biosfera del Alto Bernesga.
Finalizamos con un poderoso y colosal menú en el Restaurante Ezequiel II de Villamanín.
Buen provecho y hasta la próxima.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
Video de la ruta en: PUERTOS DE VERANO

2 comentarios:

  1. Es el momento del disfrute de hayedos y puertos, colladías y pedreras como las que habéis recorrido y gustosamente nos muestras en el completo y ameno resumen de la visita a las tierras del alto Bernesga.
    Imágenes, muchas de ellas, que nos dejan 'boquiabiertos' y apabullados por la variedad de tonos, brillos, formas y contrastes que muestra la naturaleza sólo con seguir lo que le marca cada estación.
    Se puede decir que las rutas otoñales son de los más atractivo, ameno y variado. La que hoy nos resumes lo pone de manifiesto, sabiamente. Ahora. .. Te lo has trabajado!!
    Un saludo de 'Ojolince y sra.'

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  2. Impresionante ruta y tu entrada a la altura. Como siempre un placer leerte mientras te evades con las fantasticas imagenes. 1 Abrazo!

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