CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

lunes, 2 de diciembre de 2013

PICO GILBO

En esta ocasión vamos a recorrer una preciosa ruta por la comarca leonesa de Riaño, situada al noreste de la capital leonesa y antesala de los Picos de Europa. Pincha en "play" para comenzar.
Después de visionar el mapa obtenemos todos los datos en: PICO GILBO DESDE HORCADAS
Aprovechando el buen tiempo que diagnosticaban para el 28 de noviembre de 2013, nos disponemos a realizar otra pequeña incursión por las hermosas montañas del entorno de Riaño, concretamente la ascensión al Pico Gilbo desde el pequeño pueblo de Horcadas.
Conocido también como el "Cervino Leonés" debido a la característica forma que presenta desde Riaño, la mañana se inunda de una gélida y fría niebla, pugnando un duro combate con el tibio sol que ilumina nuestro punto de partida.
Tras atravesar las cuidadas y hermosas calles con sus casas de piedra, nos dirigimos a lo mas alto del pueblo donde altiva, su iglesia del siglo XVI dedicada a San Cornelio y San Cipriano, nos introduce 
en la pista de tierra que rodea El Raso por su izquierda. La fuerte helada de la mañana nos obliga a abrigarnos para circular entre tonos fríos y glaciares
con imágenes que nos quedan casi congelados,
pero de una extraordinaria y exorbitante belleza.
Hemos elegido este camino que nos penetra por pequeñas manchas de robledal
y nos da una vuelta para ver el pantano, aunque la niebla hoy, nos impide ver su totalidad.
La nieve se suma a nuestros pasos para ir girando hacia el norte en busca del Cueto de las Vegas
rodeados por esta tendencia de "blancos" que a un lado y a otro salpican el entorno.
A medida que pasa la mañana el sol va ganando la batalla a la niebla surgiendo de manera difuminada nuestro objetivo el Gilbo, que desde aquí se dibuja como un enorme paredón de gris caliza y de aspecto amenazador.
Sin pérdida por el camino, llegamos a una gran fuente abrevadero donde mana un copioso chorro de agua.
Avanzamos por el sendero herboso mientras el cielo azul va recuperando su nitidez
y en nuestras espaldas asoma timidamente la cumbre de Peñas Pintas con sus 1985 metros de altitud entre la niebla, creando una hermosa estampa.
Retomamos la senda que nos introduce por una pequeña mancha boscosa 
y encontramos una fresca fuente rodeada por una valla de madera, siendo el último lugar para poder coger y aprovisionarnos de agua.
El sol coge fuerza y derrite la dureza del hielo embarrando la pista y obligándonos a ponernos las polainas.
Salimos del pequeño bosque
con maravillosas vistas del Gilbo
transitando por una pequeña pradera en las inmediaciones del Collado del Baile.
Unos 300 metros mas arriba y tras cruzar una valla metálica aparece este grandioso escenario tutelado por la preciosa Sierra de Hormas, el municipio de Riaño
y las cumbres palentinas donde sobresale el emblemático Espigüete.
Tomamos dirección oeste cruzando una zona de arbustos para acercarnos a la zona rocosa mientras la pendiente cada vez es mas acentuada.
Después de un pequeño descanso y unas buenas risas nos encaminamos a la pequeña collada que divisamos en la arista rocosa.
Subimos rincones salpicados por un fondo de pródiga belleza
para internarnos definitivamente por la dura roca
y alcanzar las espectaculares y prodigiosas vistas del Pantano de Riaño desde la collada situada a 1429 metros y donde nuestros cinco sentidos funcionan al cien por cien. 
Si Flecha, justo ahí arriba 
tenemos que subir. Para ello hemos cruzado hacia la vertiente norte por un pequeño sendero señalizado con hitos y con puntos amarillos y verdes pintados sobre las rocas.
Llegados a este punto, parte del grupo se va en busca de la vertiente sur para subir el Gilbo sin los problemas derivados de la nieve 
y el otro grupo decide subir por la vertiente norte que cada vez se va empinando mucho mas.
Las vistas por aquí comienzan a ser sorprendentes y admirables.
El recorrido en esta zona requiere cierto tiempo, tanto por el "pelín" de dificultad que crea la nieve como por lo agradable y fascinante del lugar que merece una contemplación reposada, admirando la hermosa y blanca cumbre del Yordas, tras el imponente vástago rocoso del Cueto Cabrón.
Si no hubiera nieve, el ascenso se convierte en un reconfortante paseo, pero en las circunstancias actuales hay que extremar todas las precauciones.
Enfilamos la subida detectando Peñas Pintas entre las colas del embalse, la de la izquierda hacia la presa y la derecha
marcando el precioso y asombroso Valle de Anciles hacia los Picos Mampodres.
Al llegar a una zona muy pedregosa giramos a la izquierda para subir por un canal ancho que marca el último tramo de ascensión con una buena caída, por lo que hay que prestar atención a un posible traspiés.
En escasos metros coronamos el Pico Gilbo de 1674 metros señalizado con este cartel.
Las vistas desde esta atalaya son de infarto, sensacionales.
Descubrimos el Yordas,
Peñas Pintas,
el muro del Embalse de Riaño bajo la Sierra de los Villares,
la línea de cumbres formada por los picos Hato, Loto, y de la Teja
y la zona de Riaño hacia Boca de Huérgano y Fuentes Carrionas.
Acercamos con el zoom de nuestra cámara para casi tocar el Espigüete,
Peña Santa de Castilla en los picos de Europa
y el Pico Burín o Yordas.
Es el momento del recuerdo para nuestro compañero Alvaro, desaparecido en el Hidden Peak del Karakorum paquistaní. Desde lo mas alto del Gilbo te recordamos y te llevamos en nuestros corazones.
Iniciamos el descenso con muchísimo cuidado por las abruptas rocas hacia el suroeste
caminando por la arista viva de la roca,  como si el filo de un cuchillo se tratara,
con enorme precaución por los neveros que cuelgan al vacío.
Cada paso que damos nos aseguramos de la firmeza del terreno y 
aun así, en alguna zona hincamos hasta las rodillas
recorriendo la mayoría de los vértices de la Peña de los Serrones
hasta un pequeño collado que nos deja en clara regresión para efectuar el descenso por la vertiente sur de la Peña Gilbo.
Hemos bajado en dirección oeste para inmediatamente descolgarnos por el murallón en dirección este con amplias vistas de las cumbres palentinas.
Los hitos de piedras y las marcas amarillas nos guían en la bajada
abandonando la roca por trazados herbosos.
Mientras, el otro grupo que decidió coronar por la sur está llegando a su objetivo.
Un buen rato después, reunimos todas las unidades del Comando Senderista a pie de Peña Gilbo
para seguir el descenso por los frescos prados de Las Vallejas
al lado de pequeños hayedos y robledales con los típicos tonos del final del otoño
y enmarcados por el blanco de las cumbres que nos anuncia la cercanía del invierno.
Volvemos a encontrarnos con la fuente abrevadero que cruzamos esta mañana, en un escenario totalmente diferente al matinal, alumbrado por la blancura de las nieves de Peñas Pintas.
En las inmediaciones del Cueto Casnello
volvemos la vista atrás para decir "hasta luego" a esta pequeña y gran montaña a la vez, que nos ha dejado imágenes de alta belleza.
Encaminamos la vuelta alrededor de El Raso
con grandes panorámicas de la zona oeste de Horcadas
por un robledal que resiste las condiciones climatológicas y diferencias de temperatura que se dan en estos parajes
y que dibujan un decorado y escenografía brutal.
Entre ramas y musgos alcanzamos la iglesia parroquial de Horcadas
alumbrados por un gratificante sol que nos introduce por las calles de Horcadas en busca del 
Restaurante Peñalba, donde su amable y simpática dueña "Loli" nos tenía preparado un suculento "cocido"
para disfrutar en compañía.
No os olvideís de saborear el delicioso postre casero "canónigos" como colofón a este ágape, dando las gracias a Loli por el buen trato que recibimos.
El sol declina y la tarde se va oscureciendo, siendo el momento de abandonar las solitarias calles de Horcadas, donde ha sido el final de nuestro recorrido que nos llevó hasta las recónditas tierras de la comarca leonesa de Riaño.
Todas las fotos en Facebook: COMANDO SENDERISTA
El video en: PICO GILBO
Saludos a tod@s caminantes.

3 comentarios:

  1. Que grandiosa naturaleza, que grandioso cocido.
    Estupenda ruta y como siempre, un placer leerla.

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  2. Maravilloso reportaje Lanche!!! Una ruta más, un dia más rodeado de compañeros que mas que compañeros son amigos, paisajes maravillosos que alimentan el alma y comida que llena el estómago.
    Un placer como siempre... que queden muchos más!!!!

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  3. ¿Por qué se llama "Gilbo"?

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