CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

miércoles, 8 de julio de 2015

FAROS Y ACANTILADOS DE SANTOÑA

Aprovechando la incesante "ola de calor" que padecemos en los últimos días de junio y primeros de julio en gran parte de la península, tratamos de conocer territorios mas frescos y marineros, así que nos desplazamos hasta el municipio cántabro de Santoña para invitaros a recorrer el Monte Buciero, descubriendo un bosque, casi impenetrable, en el que irán apareciendo faros, acantilados, fuertes napoleónicos y sobre todo, paisajes inolvidables. Pincha en el "play" para empezar.
 30 de junio de 2015, comenzamos a caminar entre las centenarias piedras de la Iglesia de Santa María del Puerto, un templo románico de la primera mitad del siglo XIII, además de cruzar por el espectacular edificio, muy deteriorado, del Palacio de los Chiloeches.
Dada esta pequeña vuelta por el interior de Santoña, conocemos el mapa con los datos aproximados de toda la ruta: FAROS Y ACANTILADOS
La senda PR-S 49 Faros y Acantilados con una longitud aproximada de 12 kilómetros, empieza al final del Paseo Marítimo junto a la Playa de San Martín
fijando como referencia el Fuerte de San Martín, edificado sobre un antigüo castillo en tiempos de Felipe II.
Unas pequeñas escaleras ascienden hasta una carretera, girando hacia la derecha y encontrando los paneles de información de la ruta, para un poco mas arriba obtener una bella panorámica de la Bahía de Santoña.
La carretera se convierte en una estrecha senda pedregosa 
y en un hermoso balcón donde la Virgen del Puerto sirve de faro-guía a las embarcaciones en sus entradas y salidas de puerto,
además de contemplar la kilométrica Playa de Salvé de la cercana localidad de Laredo.
Flanqueados por una gran variedad de árboles mediterráneos como encinas,
laureles y madroños, el camino va ganando nivel rapidamente
sobre los grandiosos y solemnes acantilados y las montañas del lado opuesto de la bahía que emergen desde la superficie del mar,
destacando la formidable y excepcional Peña del Fraile.
El calor, aunque suavizado por el mar "aprieta de lo lindo", tomando un pequeño descanso para hidratarnos y disfrutar de las vistas que el paisaje nos ofrece.
Continuamos la agradable ascensión
hasta la llamada "Casa de la Leña", una antigüa fortificación militar donde existió una guarnición de soldados, dedicada mas tarde al pastoreo de cabras y ovejas y en la actualidad restaurada por particulares.
El itinerario descubre grandes farallones rocosos
y enormes paredes de piedra vertical
alcanzando el grupo a otro compañero senderista, que nos complementa toda la información de la ruta y sobretodo los lugares de restauración de Santoña, para cuando finalicemos esta aventura comer bien y a buen precio. 
Entre la frondosa vegetación apreciamos la "ballena de Oriñon" y alcanzamos las costas vascas
llegando al punto de la ruta que nos marca la bajada al Faro del Caballo.
Antes de bajar y hacia la derecha, nos acercamos al excepcional emplazamiento donde se asentaba 
la Batería San Felipe construida en 1741, llegando a disponer de una guardia de 20 soldados conservando plataforma y restos de muros.
Antes de bajar nos asomamos  sobre la torre rocosa y acantilado
que desciende hasta el idílico y bucólico Faro del Caballo, el lugar mas espectacular y grandioso de toda la ruta.
En el acceso sobre el accidentado terreno hay que extremar todas las precauciones
ya que supone un vertiginoso descenso de 700 escalones, 800 si se desciende hasta el mar.
La bajada nos deja hermosas fotografías marinas
adosados a los graníticos paredones rocosos
en una trepidante e impetuosa pendiente
entre infinitas escaleras
que contrastan con la portentosa luz del mar
y los abruptos y escarpados acantilados.
Hemos consumido un gran desnivel positivo para alcanzar este hermoso y radiante faro que se puso en funcionamiento en el año 1863 y actualmente se encuentra abandonado.
Mientras disfrutamos de los enormes y bellos acantilados
que emergen como gigantes del fondo del Cantábrico,
nominamos al "farero mayor",
para seguir descendiendo hasta las entrañas de la roca
y darnos un excitante e intenso baño saltando sobre las paradisiacas aguas de este recóndito y espléndido lugar.
Abandonamos el pequeño Faro del Caballo,
y lo que se ha bajado hay que subirlo.
Nos espera una corta, pero muy dura y brutal ascensión que nos queda sin resuello y totalmente extenuados
que nos vuelve a depositar en el interior de un largo túnel vegetal de este hermoso Monte Buciero.
Un cómodo descenso entre las laderas de La Atalaya
que descienden entre las Puntas de La Mula y Ceniceros, 
nos dejan sobre las amplias panorámicas del Faro del Pescador
que entro en funcionamiento en el año 1864, empleando una lámpara de aceite de oliva, siendo reconstruido y modernizado tras el ciclón de 1915.
Nos relajamos disfrutando de la costa norte de la ruta y oteando la Punta del Águila
mientras nuestras cámaras fotográficas siguen echando humo.
El camino se convierte en carretera, rodeados de un profundo encinar
y asaltados por los abundantes tonos helechales
que nos descubren el Faro del Pescador ya en la lejanía.
Desviándonos por un sendero cercano encontramos los restos de la Batería del Águila, también de época napoleónica, conservando dos plataformas para artillería y alojamiento y almacén de municiones.
Entre robles y eucaliptos nos asomamos sobre la hermosa Playa de Berría
y si bajáramos en un desvío a la derecha nos permitiría conocer la Batería de la Cueva situada sobre el arenal de la playa.
Alcanzamos el Penal del Dueso, antigüo Fuerte Imperial de tiempos napoleónicos
para un poco mas adelante atrapar el Barrio del Dueso
entre coloridos tonos,
pequeños frutos
e indiferentes canes
que observan nuestros pasos.
En la parte alta del Barrio encontramos el vetusto y desusado Polvorín del Dueso
cogiendo un camino asfaltado donde se abren unas maravillosas vistas que mezclan  praderas,mar y montaña 
asomando a la derecha, entre las verdes y frescas lomas el Fuerte del Mazo
y a la izquierda el Polvorín del Helechal.
El camino desciende hasta el Mirador de Casablanca, donde podemos contemplar y percibir la belleza de las marismas,
 las excelentes vistas panorámicas de Santoña 
y la infinidad de pequeñas embarcaciones diseminadas y desperdigadas por su bahía.
Atravesamos una gran mansión que pertenece a uno de los mas importantes conserveros del pueblo y donde se aprecia prácticamente la totalidad del municipio.
Mas abajo encontramos la Batería Alta de San Martín
complementando el dispositivo defensivo que defendía el Fuerte de San Martín.
Por último y casi terminando nuestro paseo, descendemos 
hasta el interior del Fuerte de San Martín donde finaliza nuestra vuelta por los alrededores del Monte Buciero en una emocionante, magnífica y soberbia ruta por la Senda de los Faros y Acantilados de Santoña.
Una estupenda comida en uno de los numerosos restaurantes de Santoña para recuperar fuerzas y contar las anécdotas surgidas en este hermoso viaje,
para seguidamente trasladarnos a la extraordinaria Playa de Berría, donde la siesta,
el baño
en las todavía frescas aguas cantábricas
dan paso a un relajante y excitante paseo por sus arenales.
Una hermosa ruta que hay que conocer por sus interesantes vistas paisajísticas, impresionantes acantilados, flora y fauna excepcional, con enormes valores patrimoniales de fuertes, baterías y faros que reflejan la tradición marinera de estas hermosas tierras.
Podeís ver el vídeo en: FAROS Y ACANTILADOS
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.

4 comentarios:

  1. Espléndido, atractivo y bien amenizado el resumen de este íntegro recorrido del monte Buciero con visita obligada de faros, acantilados y playas.
    En varias ocasiones 'Ojolince y Sra.' hemos pisado este monte de arbolado relicto, para visitar sus cumbres, sus faros, su espesura vegetal y disfrutar de sus vistas, aromas y aguas que le envuelven y confieren esas especiales características que le convierten en único.
    No será la última esta ocasión, en la que revivamos esa experiencia.
    ¡Buena ruta bien adecuada a los rigores del verano con final disfrutón!
    Un saludo de 'Ojolince y Sra.' para ti y tu Comando Senderista.
    Por cierto, ¿Conoces nuestro video del Faro del Caballo? http://youtu.be/u6txLWiGsPE

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  2. Saludos Juan Miguel.
    Ya había visto vuestro video en youtube y las extraordinarias imágenes que nos presentas. Solo de ver la subida termina uno cansado. Saludos de Lanchero para Ojolince y Sra.

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  3. Gran resumen que deja a uno muriéndose de ganas de realizar la excursión! ¿ Sería febrero, buscando un finde soleado, un buen momento para escalar esa costa sin morir en el intento? Por desgracia, cada vez subimos menos a la sierra (somos de Béjar) y estamos poco en forma. ¿Cuánto tiempo os llevó el trayecto?

    Un saludo!!

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  4. Saludos Ines.
    Cualquier dia del año es bueno para realizar dicha ruta, preferiblemente que sea un dia soleado con buena visibilidad. La dificultad esta en el desnivel existente a traves de la infinidad de escaleras que con tiempo y mucha calma podras alcanzar el precioso Faro del Caballo. La subida muy dura y el resto de la ruta es un placer para el paseo.
    Muchas gracias por tu comentario. Un saludo.

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