CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

jueves, 30 de julio de 2015

SENDA LOS PUENTES DEL DUERO

La ruta de los Puentes del Duero es un sendero homologado de la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo de Castilla y León (Fdemescyl), tipificado como PRC-SO 75 que empieza y termina en el municipio soriano de Covaleda, remontando las orillas de un joven Duero mientras atraviesa magníficos y espléndidos pinares de pino silvestre. Pincha en "play" y comenzamos.
Se trata de un recorrido circular de aproximadamente 13 kms, muy bien señalizado con un insignificante desnivel de 79 metros, una dificultad muy baja y facilmente realizable entorno a unas tres horas. Podeís consultar el itinerario en el mapa y en: SENDA DE LOS PUENTES DEL DUERO
Desde la Plaza Mayor de Covaleda salimos por la carretera CL-117 en dirección Salduero y Molinos de Duero con excelentes vistas de la Sierra de Urbión
para coger un camino a la derecha que traspasa el Cementerio Municipal y el Camping Refugio de Pescadores entre las luces y las sombras de esta hermosa zona pinariega.
Al llegar al río lo cruzamos por un bonito Puente Colgante que tiene la marca de la riada del  del año 1981,
entrando en escena el hermoso Duero, protagonista e hilo conductor de nuestros pasos en este maravilloso día correspondiente al 29 de julio de 2015.
Navegamos hacia la izquierda por la margen derecha unos 200 metros,
hasta encontrar el fastuoso Puente de Soria, el primero de los puentes que utilizaron antigüamente los carreteros para transportar la madera de sus pinares y la lana de las ovejas por los pueblos vecinos.
Está declarado Bien de Interés Cultural y fue construido en el siglo XVII con sillares de buena factura y con un precioso arco apuntado.
Disfrutado este impresionante rincón que nos deja este bonito Duero, aun en pañales,
regresamos hasta cruzar de nuevo el Puente Colgante en el Área Recreativa cercana al camping
situándonos definitivamente en su margen izquierda, para lentamente ir remontando,
entre colosales y titánicos ejemplares de pinos albar y silvestre,
los hermosos destellos y brillos que el río Duero va dibujando a nuestros pasos.
"En julio, ¿donde anda el mozo?. En la acequia o en el pozo". Bien se puede tomar este refrán para el calor que azota en muchos lugares de la península, aunque en esta zona soriana el calor está atenuado y el ganado sestea placidamente
entre las laderas que secuestran el Duero en la zona de Los Budiales y El Lomo,
antes de alcanzar el Puente de la Arenilla
con una "playa" donde puedes darte un refrescante chapuzón y donde hacemos una corta parada para beber y comer alguna pieza de fruta. 
Seguimos por la misma orilla del río sin cruzar el puente, coincidiendo nuestro sendero con el GR-14 (Senda del Duero)
mientras en el otro lado del río y entre un puñado de rocas adivinamos las frescas aguas de la Fuente de la Cagalera.
Proseguimos entre los matices del interior del bosque llegando a "los apretaderos", donde el Duero se estrecha entre grandes moles de piedra
obligándonos a subir un pequeño repecho con escaleras que nos sitúa en una bella plataforma sobre el río.
Restos de secas y ajadas maderas nos descienden mas adelante 
hasta el Puente Valserrado o Valserrao,
en el que un pilar de piedra central soporta la reformada pasarela de madera.
Acompañamos las señales bajo el Alto de Campillo,
mientras escuchamos el pequeño rumor del agua matizado por los brillos y destellos de este pequeño Duero juguetón
que alcanza los ojos del siguiente puente.
Estamos sobre el Puente Valerosa,
un puente de tres vanos y robustos sillares de piedra situado en un lugar de ensueño y rodeado de fresca y espesa vegetación.
Reanudamos la serena y plácida marcha
de la mano del Duero
sorteando la multitud del pinar que se alza hacia el cielo buscando la luz y la claridad,
mientras aquí abajo abordamos el paraje del Pozo San Millán
donde el Duero de ensancha y se dilata
formando prodigiosas pozas de ensueño que nos transmiten dulces fantasías y portentosas quimeras.
Nos sumergimos entre sus aguas cristalinas
buscando todos sus reflejos y brillos
frente a la Fuente de la Lobera.
Un ejército de pinos sigue flanqueando su corriente
en tanto que el suelo se cubre de colores
en el momento que llegamos a las inmediaciones
del Puente de los Arrieros.
Quedamos constancia de nuestro paso por este robusto y vigoroso puente de tres ojos
siguiendo la senda que en este tramo se desdibuja un poco y hemos de ir mas pendientes de las marcas de los pinos.
Circulamos por uno de los tramos mas hermoso del itinerario, entre la ladera de Las Tozas y el Raso de la Nava
devolviéndonos el Duero toda su belleza con imágenes de delicada hermosura,
de atractivo encanto
y de su enorme gallardía.
Nos aproximamos
hasta el último de los puentes: el Puente de Santo Domingo.
Bajo sus piedras las aguas del Duero cruzan
este Puente Medieval del siglo XII, declarado Bien de Interés Cultural y categoría de Monumento. Posee un solo vano con bóveda de cañón y estribos prolongados para formar una rampa que permita salvar la altura del puente.
Una vez disfrutado del puente y en dirección este, 
el camino desembarca
al lado de la curiosa y peculiar Ermita de Nuestra Señora de la Fe en el claro del Campamento Juvenil de Covaleda
y donde encontramos otro interesante y llamativo monumento de piedra.
Pateamos la gran explanada con la Sierra de Urbión en lontananza 
bajo las dulces y elegantes formas de estas maravillosas nubes lenticulares.
Tras vadear el cauce seco del Arroyo de la Nava nos volvemos a zambullir, ahora por el Pinar de los Cruzaderos
entre grandes explotaciones madereras,
descubriendo en su interior algún que otro ejemplar de setas que la frescura del bosque conserva y mantiene en esta época del año.
Saliendo del Pinar del Cubo se cruza esta pequeña manada de hermosos caballos
que interactúan entre nosotros, queriendo ser protagonistas en el relato de esta aventura.
Antes de entrar en el cercano Barrio de San Matías, el camino se ornamenta y embellece
a la altura de dos viejas y alargadas tenadas
y mas adelante nos sorprenden los alargados y elevados muros de madera apilada
que constituyen la base de economía y riqueza de estos municipios pinariegos de la provincia de Soria.
Alcanzamos las calles de Covaleda donde muchas de sus casas conservan enormes chimeneas encestadas con su peculiar forma cónica, acabando en cuatro tablas de madera.
Finalizamos esta placentera y sosegada ruta de los Puentes del Duero frente al Edificio Consistorial de Covaleda
para comer en uno de los pocos restaurantes del pueblo y comentar las anécdotas y chascarrillos del trayecto.
Nos despedimos hasta un nuevo episodio de esta magnífica Sierra de Urbión, donde se perfilan asombrosas montañas que se levantan altivas en esta zona norte de Soria y donde su bello y espectacular paisaje invita a recorrer cada sendero entre una de las masas forestales mas extensas de la península.
Os dejo el resumen de la ruta en el vídeo: SENDA DE LOS PUENTES DEL DUERO
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.

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