CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

lunes, 29 de agosto de 2016

MONTE BOIRA

En esta ruta realizada el día 22 de agosto de 2016, vamos a caminar por el sector occidental del municipio cántabro de San Vicente de la Barquera, a través de extraordinarios e imponentes paisajes que nos ofrecerán unas vistas asombrosas y excepcionales. Pincha en el "play" y comenzamos.
En la imagen superior teneís un sencillo mapa de orientación y podeís descargar todos los datos del itinerario en: MONTE BOIRA
Inauguramos nuestros pasos junto a la bahía, en la zona centro de San Vicente, para ascender y colarnos entre sus estrechas calles que nos llevarán hasta el gótico-montañés de la Iglesia Parroquial de Santa María de los Ángeles. 
Admiramos su imponente estampa
y nos asomamos, desde este privilegiado balcón, a la impresionante Marisma del Pombo donde se reflejan los inmensos y espectaculares Picos de Europa.
Cruzamos bajo los recios muros del Castillo del Rey
para situarnos sobre el Puente Nuevo y saborear toda la belleza que atesora esta hermosa villa marinera. Si os interesa podeís hacer un recorrido virtual del municipio en: SAN VICENTE DE LA BARQUERA
Tras cruzar el Puente Nuevo sobre la ría, giramos en dirección oeste por una calle en ligera subida que conecta con una estrecha carretera que conduce al Barrio de Santillán, dejando a nuestra derecha la Fuente de la Teja.
Sin apenas tráfico, esta carretera se convierte primero, en un secadero de algas,
mas tarde cruzamos entre frondosas moreras
y al final se convierte en un estupendo escaparate de vistosas flores
donde se observa una gran actividad ganadera.
Antes de llegar a Santillán, nos desviamos por un camino a la derecha por la magnífica Pradería del Fraile y bajo los influjos de la pequeña luna que nos acompaña.
En suave descenso nos inmiscuimos
entre aromas de heno
y  discretos y sencillos colores de las diferentes plantas
y arbustos que el camino nos va mostrando.
Como dicen por estas tierras "en agosto y en enero para tomar el sol no te pongas el sombrero", la temperatura es ideal para el paseo entre el perfume 
y las fragancias que empiezan a oler a mar,
un mar rodeado de hermosos y verdes prados que descienden a los pies de los 211 metros del Jorca.
Ya divisamos el acceso a la Playa de las Fuentes
envueltos y abrazados
por la infinidad y multitud de una extensa ganadería vacuna que se alimenta con tranquilidad y parsimonia junto a las aguas de este bello y admirable Cantábrico.
Aprovechamos este marco incomparable para el posado del Comando Senderista de hoy.
La Playa de las Fuentes se encuentra en un entorno rural de verdes prados y alejado de construcciones
constituyendo un poderoso y enérgico "pequeño paraíso" para el sosiego
y la contemplación del mar.
Después de pasar una cerca, el sendero nos conduce hacia la Punta del Fraile
mientras a nuestra espalda brilla un bello horizonte de praderas y montaña.
La pequeña ascensión por el borde de la Punta del Fraile nos deja magníficas estampas,
presentándonos la Playa de Fuentes a vista de pájaro
y la colosal y apoteósica fusión del municipio de Prellezo sobre el telón de fondo de los Picos de Europa.
Transitamos entre la montaña 
y el mar,
llegando al punto de inflexión para girar hacia el este en busca de San Vicente de la Barquera por una llanura herbosa
hacia la Punta Cueto Marías.
La senda nos entretiene con el paso de gaviotas
que van buscando sus "asentaderos" y lugares de reposo. 
En algunos momentos el camino se separa un poco del mar y después de atravesar unas pequeñas elevaciones 
la costa vuelve a abrirse a nuestros pies.
La tranquilidad y la serenidad se adueñan del paisaje
en continuo contraste con el golpeo de las olas sobre los abruptos e infranqueables acantilados de este salvaje y hermoso Monte Boira.
Seguimos recorriendo, entre una suave y delicada brisa, el perímetro costero
a través de una larga y preciosa plataforma rocosa,
alcanzando con el objetivo de nuestra cámara el "Sable de Merón" con las Playas de Merón, Bederna y Gerra.
Unas veces entre las olas
y otras sobre los acantilados, vamos aprovechando los pequeños senderos que paseantes, pescadores y animales van formando en sus desplazamientos,
vadeando varios hundimientos y simas tan célebres como la "Cueva del Cúlebre" y la "Cueva de la Zorra" con sus respectivas leyendas dentro de la mitología cántabra.
Tiempo para la belleza entre enmarañados brezales, los cuales hacen difícil seguir comodamente, ya que en nuestras piernas y tobillos quedan grabados sus daños colaterales, (recomendable pantalón largo en esta zona).
Con su inigualable silueta, Ricardo se acomoda
sobre una espectacular rasa mareal
debida a la erosión del mar sobre el litoral,
engendrando y concibiendo paisajes de endiablada belleza.
Seducidos por el murmullo del mar
llegamos a Punta Liñera, tocando los espigones orientales de la entrada del puerto de San Vicente.
Comienza un pequeño repecho entre henos y pajas
por preciosas praderías y seles donde pasta y sestea el ganado
y en el que el verde es el color predominante.
La preciosa vereda tiene su fin 
en las decrépitas y longevas ruinas de la Ermita de Santa Catalina.
Entre la desolación y la decadencia de sus restos
bajamos hasta el bonito faro de Punta de la Silla,
donde merece la pena asomarse a la ensenada entre la Punta del Castillo y la barra del puerto para contemplar el artilugio con que se sacan las algas y oclas que, después de seleccionadas y secas, se usaran en diferentes aplicaciones industriales.
Con la estupenda vista de las playas
bajamos hasta el Santuario de la Virgen de la Barquera
alcanzando el puerto pesquero
y finalizando este gratificante recorrido en el Puente Nuevo sobre el Brazo Mayor de la Ría.
Merecido y refrescante baño
para poner a punto esos "cuerpazos"
y prepararnos para la celebración gastronómica en un restaurante de la zona.
Descanso y vuelta al mar para disfrutar de un trepidante, inquieto y excitado Cantábrico
que consume y agota todas nuestras fuerzas, tras haber disfrutado de emociones fuertes
   con pausas de tranquilidad y contemplación, además de todas las sensaciones visuales, auditivas y olfativas gravadas en nuestra memoria en un recuerdo perdurable e imperecedero.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
Hasta una nueva aventura.
Álbum de fotos en: COMANDO SENDERISTA EN FACEBOOK 

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. eduperfer@hotmail.com29 de agosto de 2016, 18:47

    ¿Cómo lo hacéis para recorrer vuestros caminos con esos días tan espléndidos?
    Enhorabuena por la ruta.
    P/d: lo que pincha en el norte, incluso con pantalón largo, son los tojos, pesadilla de los senderistas meseteños.

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  3. herlanch@hotmail.com
    Gracias Eduardo por tus comentarios y desde hace mucho tiempo, y para subir al Cantábrico,solamente hay que esperar a que el tiempo sea despejado. Subir con un día nublado o con lluvia no es tan gratificante como un espectacular día soleado.
    Gracias Eduardo y un saludo.

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