CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

martes, 14 de agosto de 2018

CHORRITUELO DE OVEJUELA

En nuestros paseos por la comarca cacereña de Las Hurdes, vamos a descubrir uno de sus pueblos mas antigüos (Ovejuela) y recorrer un corto y espectacular trayecto hasta la Cascada del Chorrituelo. Es día 18 de julio de 2018 y este es el relato de la aventura. Pincha en "play" y comenzamos.
La alquería de Ovejuela pertenece al municipio de Pinofranqueado y en ella se conservan algunas construcciones típicas de la arquitectura hurdana, formada por callejuelas estrechas que nos conducen por un delicioso y agradable ambiente medieval.
Aunque el ladrillo y el cemento se van abriendo paso
nuestra curiosidad nos empuja a deambular entre sus viviendas
de una forma tranquila y relajada,
descubriendo hermosos rincones
en los que en 1932, el cineasta Luis Buñuel, grabó el documental "Tierra sin pan"
denunciando la situación de pobreza y abandono 
que soportaba la comarca y los habitantes de Las Hurdes.
El pueblo conserva una arquitectura de ensueño
con pequeños toques de color
en un laberinto de casas de piedra, pequeñas ventanas y tejados de teja y pizarra.
Entre adornos y aderezos
alcanzamos la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles
para buscar el camino y senda que nos lleve hasta la piscina natural.
El ambiente se llena de aromas de olivo
y olorosas vides
que entre pequeños huertos
nos conducen hasta dar con el valle
por donde discurren 
las frescas aguas del Arroyo Ovejuela.
Su coqueta y provocadora piscina natural
nos invita a darnos un relajante y excitante baño
sumergidos en un escenario que roza lo idílico y paradisiaco 
entre las hermosas montañas de estas trepidantes tierras cacereñas.
Tras hablar con las gentes del lugar, nos indican que desde aquí hay una preciosa ruta que sube hasta la Cascada del Chorrituelo, pero la tarde declina y no tenemos tiempo para efectuarla. Esta será nuestra misión para el día siguiente.
Tras haber descansado y a primerísima hora del día nos ponemos rumbo hacia el: CHORRITUELO DE OVEJUELA 
La imperturbable serenidad domina el comienzo de la ruta desde la piscina natural, cruzando por encima del puente
hacia una vieja trocha asfaltada 
que atraviesa numerosos vallados de piedra y madera
y donde flores y plantas se suman y se hacen partícipes de nuestra andadura.
Los primeros rayos solares van, poco a poco iluminando el valle, atestado de pinos y bancales de olivo
que siguen y son fieles al curso del río.
Cruzamos el arroyo por un puente de madera
por la que resuenan nuestros pasos con seguridad
mientras disfrutamos de la gran variedad de bosque en la que estamos introducidos.
Olores y tonalidades de infinidad de helechos marcan nuestros siguientes metros
tomando conciencia de la delicia y el regalo que supone este maravilloso entorno.
El sendero va zigzagueando entre viejas y ajadas construcciones
que crean diferentes y animados "claroscuros".
Ganamos altura y oteamos la herida abierta que el río Ovejuela ha formado en estas montañas
en medio de un paisaje abrupto, salvaje y desgarrador.
Seguimos cruzando puentes y pasarelas
navegando entre auténticas postales que nos acercan a la frescura del río
y admirando la claridad y nitidez de sus aguas.
La senda está perfectamente acondicionada
para acceder con comodidad y bienestar 
a un horizonte cruel y despiadado,  moldeado por el paso del tiempo
y atenuado por la mano del hombre en estos preciosos bancales.
Los últimos puentes vadean los meandros del río
que exhiben y revelan juguetonas cascadas,
hermosas flores
y llamativos matices y tonalidades.
Aparece El Chorrituelo y los sentidos se disparan ante el maravilloso salto de agua
que desde unos 60 metros de altura se precipita entre piedras de pizarra que dejan en la base una enigmática piscina natural de belleza infinita e incalculable.
Sonidos, olores y colores 
te llevan a un estado de múltiples sensaciones
que originan la caída del agua
entre las rocas y la vegetación
y donde os puedo asegurar que el baño, como mi madre me trajo a este mundo, se convirtió en una de mis mejores experiencias percibidas en un entorno natural de este calibre.
Una poza mágica y prodigiosa,
con el dulce rumor del agua 
deslizándose con elegancia y distinción
y engendrando escenas llenas de pasión y romanticismo, sería la definición de este maravilloso Salto del Chorrituelo.
El juego de sensaciones 
termina con la frialdad de sus aguas, 
los inagotables colores de su floresta 
y la eterna canción de una cascada atractiva, seductora y misteriosa
escondida en pleno corazón de Las Hurdes.
La verdad es que da pereza marcharse, pero tenemos que regresar por el mismo camino de subida
atravesando la delicia de este hermoso paisaje que rima con "idílico" y que parece sacado de un cuento.
Los últimos pasos son entre pequeñas parcelas y majuelos
alcanzando, de nuevo Ovejuela, finalizando este hermoso y emocionante paseo.
Dicen los hurdanos que " Las Hurdes comienzan donde finaliza la fantasía del sueño" y donde Miguel de Unamuno pronunció: "...Si en todas la partes del mundo el hombre es hijo de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres"
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.