CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA, DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

jueves, 16 de mayo de 2019

BRAÑA DE LOS TEJOS

El día 14 de mayo de 2019 fuimos al encuentro de uno de los lugares mas seductores del occidente cántabro: la Braña de los Tejos
Pincha en "play" para acompañar con buena música el relato de esta aventura.
En la imagen de arriba podeis ver el mapa de orientación y en el siguiente enlace todos los datos del itinerario: BRAÑA DE LOS TEJOS  
Nuestros pasos comienzan en el pequeño pueblo de San Pedro de Bedoya, perteneciente al municipio de Cillorigo de Liébana
saliendo hacia el este entre su cuidada arquitectura popular por el sendero tipificado PR-S 04 Braña de los Tejos.
El camino va ganando altura entre la perfecta luminosidad de un bosque que combina avellanos silvestres y jóvenes hayas,
espectaculares praderías colmadas de belleza y serenidad
y donde asoma el encanto y la delicadeza de algunas flores.
Una pequeña fuente nos indica que tenemos que cruzar las aguas del río Santo
empezando un largo y duro ascenso en el que el camino va trazando varios zigzags entre el arbolado.
El paisaje nos muestra gloriosas sensaciones que nos precipitan
al interior de los maravillosos invernales de Toja, descubriendo la sierra de Peña Sagra y los 1932 metros del Pico Paraes,
así como la frondosidad y espesura del robledal que rodea este hermosísimo lugar.
Continuamos la subida aspirando el aroma de las flores
y refrescándonos en alguna de las fuentes del recorrido,
para seguir conquistando este portentoso muro vegetal
y penetrar de nuevo en la frescura del hayedo.
Cruzamos un paso canadiense bajo las ramas y la caricia del verde
saliendo del hayedo y abriéndose las vistas
sobre el espectacular entorno que nos circunda.
Un fabuloso escenario se filtra llegando a El Collado a 1273 metros de altura
mezclándonos con la numerosa cabaña bovina que se alimenta y sestea en esta magnífica majada
y que atónitas y estupefactas asisten a nuestro paso.
Abandonamos este tranquilo y bucólico emplazamiento
junto al refugio del collado
para lanzarnos por un bello rodal de hayas
y penetrar en la sombra del bosque.
Un nuevo tramo de ascenso pronunciado nos deja a la espalda una estampa de belleza absoluta
y la llegada al Collado de Pasaneu de 1344 metros
donde el numeroso público asiste con tranquilidad a nuestra presencia.
Descansamos y nos relajamos entre el Pico Cascuerres
y el precioso reflejo del Alto de las Cuerres,
aprovechando la estupenda panorámica que nos envuelve
y descubriendo el mar Cantábrico al final del Valle de Lamasón.
Después de posar para la foto de grupo
cruzamos el vallado y buscamos a la izquierda el sendero que asciende hasta la Braña de los Tejos.
Ya tenemos ganas de llegar al pequeño bosque de tejos, aunque las hayas se empeñan en acogernos sobre sus brazos,
mostrando su lado mas hermoso y reforzando el buen gusto.
Nos queda una pequeña pendiente
para alzarnos por las estupendas panorámicas
y excelentes horizontes donde se encuentra la deseada Braña de los Tejos.
En este pequeño espacio encontramos tejos y también acebos
con una antigüedad evidente en el que algún ejemplar puede superar los 1000 años,
que contemplan un espacio singular y único
y encuadran un lugar lleno de magia y hechizo.
Las vistas alcanzan la Sierra de Peña Sagra,
Montaña Palentina y Curavacas,
Peña Prieta, Coriscao y Macizo Oriental de Picos de Europa.
Emprendemos un decidido descenso
sobre el colosal lienzo en el que se despliega la Peña Ventosa en primer plano, sobre los Picos Samelar, San Carlos y la Morra de Lechugales al fondo.
El carácter cambiante del paisaje lo encontramos en la impetuosa bajada 
por un bello y joven bosque de hayas
hasta el mismo valle por donde discurre el Arroyo Casares y Lamasón,
iniciando seguidamente el ascenso hasta la fuente y pilón que encontramos en la subida 
del Collado Taruey de 1264 metros de altura.
Seguimos la escalada por un paisaje lleno de armonía y fertilidad 
en las que unas veces sentimos la pesadez del calor 
y en otras la brisa nos refresca, logrando llegar al Collado de la Peña a 1332 metros.
Nuevo descanso para el disfrute de la naturaleza en estado puro
y experimentar el placer de archivar esas bellas imágenes que nos llevaremos al marchar.
Iniciamos una bajada muy vertical y con gran desnivel por un escenario solemne y grandioso
aprovechando las sendas en zigzag que recorren mas metros pero mas seguros,
admirando el canchal sur de la Peña Ventosa y la cara oriental de Picos de Europa
y saboreando los rasgos mas característicos de estas hermosas tierras.
Tras unas dudas en nuestro "track" y después de cruzar un zona de maleza, nos asentamos en una bella y enigmática pradera
entre la placidez y la calma del paseo
y el encanto y primor de estos bellezones
que surgen a nuestro paso.
Continuamos escuchando el sigilo y la discreción de este horizonte
en el que encontramos una brutal poesía en el paisaje
entre auténticos sermones de piedra.
La senda nos conduce por una atractiva e interesante postal
llena de numerosos colores, matices y tonalidades
y como llevamos tanto tiempo en este sitio, nos acostumbramos y nos sentimos como en casa.
La actividad humana reaparece en los campos de siega 
bajando hacia el pueblo de Salarzón
en una imagen que queda grabada e impresa en nuestras retinas.
La vida transcurre lenta y sin prisas entre la bella arquitectura de Salarzón
que destaca el palacio del indiano Vicente Gómez de la Cortina
y la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista.
Abandonamos el pueblo al cobijo de la Colosal Peña Ventosa
y siguiendo el sugestivo color de la naturaleza
finalizamos la ruta en San Pedro de Bedoya. Nos quedan las sensaciones, los comentarios, las bromas y el cansancio físico que nos llevará a un sueño profundo en el que imaginaremos: Cantabria, inagotable e infinita.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
ÁLBUM DE FOTOS: BRAÑA DE LOS TEJOS