CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA Y DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

viernes, 20 de marzo de 2026

POZAS DE SÓCRATES Y JOSELU

Volvemos a la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama, en concreto al Puerto de Cotos, iniciando un relajado paseo para conocer las encantadoras Pozas de Sócrates y Joselu que se descuelgan hacia el hermoso Valle de Lozoya. Es día 17 de marzo de 2026, empezamos 👇👇

Tras los preparativos, encarrilamos un itinerario con los siguientes datos y referencias 👇👇,

pisando, en estos primeros pasos, el asfaltado de la carretera que sube a Valdesquí 👆👇.

Pronto y a nuestra izquierda, cruzamos una barrera que da paso a una amplia y confortable
pradera convertida en un fabuloso y estupendo mirador natural donde vamos a poder otear
el Alto de las Guarramillas (2258m.), donde está instalado su icónico repetidor de TV 👇👇.
A nuestra espalda identificamos Las Dos Hermanas👇y el Peñalara, que con sus 2428m. 👇
es la referencia mas altanera y presuntuosa sobre el océano de pinos del Valle de Lozoya👇.
Las bonitas vistas de Cabezas de Hierro👇nos ayudan a bajar y descender hasta el cercano
Refugio del Pingarrón👇, tomando el itinerario coincidente en gran parte con la Senda RV-9,
señalizada con balizas de madera y placas azules a través de una apacible trocha pinariega.
Acomodamos el paso entre un pintoresco tejido forestal asistido por la suave temperatura de
la mañana, disfrutando de solemnes y vastas perspectivas que la ruta deja en todo momento.
Alcanzamos el rastro y la huella del Arroyo de las Guarramillas👇que sin cruzarlo, sus aguas
nos guiarán hasta la cercana Poza de Sócrates👇 uno de los mejores secretos que guarda la
maravillosa Sierra de Guadarrama y un genuino rincón natural que describe y caracteriza la
belleza y fantasía de un lugar en el que encontrarás grandes dosis de quietud y tranquilidad. 
En sus inmediaciones aprovechamos los elementos naturales para disponer de un nutritivo y
pequeño aperitivo entre las bellas melodías y composiciones que entona la corriente del río.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta el puente de madera que atraviesa el cauce del arroyo,
empezando a remontar por una larga y estrecha vereda en la que veremos también algunas
marcas blancas y amarillas indicadoras de la continuidad de una senda que profundiza entre
los formidables "claroscuros" del bosque, tomando las necesarias y oportunas precauciones  
en las numerosas zonas donde la nieve y el hielo pueden ocasionarnos algunos resbalones.
En el ambiente flota un alegre bullicio primaveral, permitiéndonos alcanzar un bello remanso
desde donde podremos entrever y divisar todo el cordal de Peñalara👇, así como la mayoría
de cumbres y cimas que forman y armonizan la línea montañosa de los Montes Carpetanos.
Con las imponentes vistas de los picos Cabezas de Hierro (2380m)👇saltamos del Valle del 
Arroyo de las Guarramillas al Valle del Arroyo de las Cerradillas, emprendiendo e incoando un
relajado y distendido descenso entre el mullido manto de la nieve y los aromas de los pinos.
Durante la bajada dejamos volar la imaginación por estos bosques de la realeza, escuchando
los ecos y las hazañas de sus cacerías, cuya historia marcó el entretenimiento de monarcas. 
Volvemos a la realidad, ya que nuestro corazón se siente aliviado al asomarnos al rumor y los
susurros que despliega la juguetona e intrépida corriente del Arroyo de las Cerradillas 👆👆
Vadeamos su corriente por una sencilla pasarela de madera👆empezando un escrupuloso y
concienzudo baile por la nieve en el que deberemos intensificar todas las precauciones👆👇.
Durante la bajada por este recóndito valle, iremos cambiando de margen a través de sencillos
pontones de madera, mientras prestamos atención a las diferentes coplas y baladas del río👇
El camino se ensancha en un amplio "cortafuegos", inundándose con el relente y la frescura
de un "Cerradillas" que dibuja su aspecto mas soberbio y orgulloso, ofreciendo una estupenda
ceremonia y la oportunidad para conectar y enlazar con el entorno natural de este territorio.
Pequeños y encantadores saltos de agua surgen entre una densa vegetación, instaurando un
espacio ideal para todos aquellos que buscan un delicioso rincón lleno de paz y tranquilidad.
La pista vuelve a llenarse con la blancura y pureza de la nieve, escoltada en todo momento 
por un abundante y nutrido ejército de pinos silvestres, conocidos también como pino Valsaín.
La serenidad y la calma del entorno propicia una charla sosegada y los suaves cuchicheos 
del arroyo hacen sentirnos como si fuéramos un buceador dentro de las aguas de un lago.
El sol sigue encendiendo esta gigantesca "pinareda" y mientras habitamos entre sus fauces 
sobrevuelan las canciones de un arroyo que suena y reverbera con notas claras y profusas.
Situados estratégicamente, los postes indicativos de la ruta guían nuestro camino mientras el
sol, que ha ganado bastante altura, taladra sin piedad cada orificio y brecha de este bosque
con maravillosos haces de luz que logran abrirse paso entre la oscura bóveda del arbolado. 
El aroma suave y aromático de los pinos se incrementa y engrandece llegados a la zona en
donde el Arroyo de los Cotos, el Arroyo de las Guarramillas y el Arroyo de las Cerradillas se
han mezclado y fusionado en un abrupto escondrijo entre enormes y gigantescos roquedos, 
un recóndito hábitat y un paraíso donde musgos, líquenes y ombligos de venus conviven👆.
Esa unión de arroyos ha dado luz al río Lozoya, también conocido como río de la Angostura,
iniciando una extraordinaria y portentosa sucesión de pequeñas cascadas y saltos de agua.
Comienza un nuevo espectáculo visual en el que la orografía y la gravedad señalan el camino
del agua, adaptándose con una habilidad y una destreza digna de mención y cuya acrobacia
generará la estrepitosa y escandalosa Poza de Joselu 👇, mas modesta que la de Sócrates.
Perfecta encrucijada en un entorno que nos queda con la boca abierta 😮donde la danza y la
coreografía del agua nos ofrecerá un singular paisaje y una irrepetible "puesta en escena".
Continuamos por la senda forestal hasta coger a la izquierda el Camino de las Vueltas, una
travesía ascendente que recupera el desnivel con varios zigzags y muy cómoda para andar.
En la subida nos dará tiempo a interactuar y a conectar con algunas especies micológicas👆
y arbustivas como el acebo👆, alcanzando el cruce con la carretera M-604 hacia Rascafría.
Cruzada la carretera, emprendemos el regreso al Puerto de Cotos por una luminosa vereda,
un agradable sendero en continuo y persistente ascenso con algunos claros del pinar que nos
permitirán observar de nuevo las cimas y cúspides de la denominada Cuerda Larga 👆👇y
sobre todo, ahondar y profundizar en uno de los bosques de pinos mas extensos de la Sierra.
Cruzamos el discurso suave y melodioso del Arroyo del Toril, para mas adelante deslizarnos
sobre la nieve de alguno de los perseverantes y obstinados neveros que nos llevarán hasta
desembarcar en las amplias y holgadas Praderas de los Guerrilleros a 1788 m. de altitud👇.
El precioso praderío conecta con las nevadas cumbres de la Bola del Mundo y del Cerro de
Valdemartín👆 y enlaza con las robustas y vigorosas panorámicas sobre Cabezas de Hierro.
Antes de volver a alcanzar el aparcamiento del Puerto de Cotos, descendemos por la suave
y delicada moqueta herbosa de la pradera mas baja, para sentir con todas nuestras fuerzas 
las fantásticas imágenes y el esbelto paisaje natural que nos regaló esta tierra madrileña👇.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
Todo el reportaje en fotos: POZAS DE SÓCRATES Y JOSELU