CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA Y DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

lunes, 17 de agosto de 2020

GARGANTA GALÍN GÓMEZ

La Laguna de Galín Gómez, conocida también como Laguna del Barco, reposa a los pies de un espectacular circo de origen glaciar en la vertiente norte del Macizo Occidental de la Sierra de Gredos. Es día 13 de agosto de 2020 y aquí comienza una fabulosa aventura para llegar hasta ella. Pincha en "play" y comenzamos.
 Desde el pequeño y acogedor pueblo abulense de Nava del Barco subimos con el coche hasta el Puerto de Umbrías donde se encuentra la plataforma de aparcamiento y un cartel de información de la ruta, siendo este el lugar donde iniciamos nuestros pasos, una vez repasado y volcado todos los datos del itinerario: GARGANTA GALÍN GÓMEZ 
Ascendemos suavemente en dirección suroeste ante la atenta mirada de las auténticas pobladoras de estas tierras
alcanzando inmediatamente el Charco de Trespeñas, un pequeño y artificial embalse regulador utilizado para el riego.
Junto al promontorio pinariego del monte Cabeza Redonda encontramos el Canal de Umbrías que se parte y divide en tres canales secundarios para conducir el agua a diferentes zonas.
La agradable excursión camina a contracorriente del Canal de Umbrías, que en el paraje de Las Chozuelas, se disfruta de un fresco y encantador rincón
y la libertad de comenzar a aspirar ese aire puro de la montaña.
Durante el recorrido cruzaremos varias puertas y pasos de ganados que deberemos dejar cerrados, continuando por un paisaje que va ganando belleza
y que alcanza el Refugio del Paso de las Palomas.
Enormes colinas van ascendiendo desde el valle
entre las amuralladas montañas de la Sierra de Béjar,
mientras vamos elevándonos hasta alcanzar los 1622 metros del Vértice Geodésico emplazado en los Llanos de Cardiel.
Desde esta inmejorable pradería de altura divisamos en la lejanía el enorme paredón granítico que acoge en su seno la Laguna del Barco,
la excepcional tranquilidad del ganado alimentándose
y la inmensa belleza del amable y hospitalario Valle de Aravalle.
Seguimos caminando y ascendiendo entre piornos con mayor inclinación, para llegar hasta la cuerda del Risco del Águila
que nos abre las puertas al circo y las cumbres que rodean la Laguna de Galín Gómez,
así como a sobrevolar la magnífica Morrena que formó el antigüo glaciar.
Comenzamos el descenso a la garganta entre la delicadeza y sutilidad del magestuoso vuelo de las águilas
que planean entre los dientes rocosos de estas colosales formaciones graníticas,
alcanzando con velocidad y ligereza 
el pequeño Refugio Chozo de Anselmo.
Estamos a una altitud considerable y nuestra curiosidad nos obliga a merodear este hermoso espacio en el que las tranquilas aguas del arroyo
se convierten rapidamente en impetuosidad y furor,
creando escenarios de rabiosa hermosura
en la que la libertad y la autonomía del agua
va engendrando diversas estampas que rozan lo idílico 
y que nos aportan esa sensación de total libertad.
De vuelta al sendero, el camino va ganando altura alejado del torrente fluvial,
entre descomunales, pétreos y fuertes roquedos
que se asoman a un implacable y tenaz horizonte por donde se desliza una llamativa cascada de mas de 50 metros de altura.
Con el "zoom" de nuestra cámara nos permitimos vulnerar sus hermosas interioridades
para disfrutar de su recóndita e íntima "puesta en escena",
escuchando y percibiendo su poderosa y atronadora caída.
El Código de Homologación de la senda PR-AV 36 nos conduce por rocas llenas de líquenes
hasta la parte superior de la cascada,
donde las aguas se van tranquilizando y sosegando
para que diversos anfibios y otras especies encuentren las mejores condiciones de su ecosistema y hábitat.
Mientras las tranquilas aguas se deslizan hacia el valle
alcanzamos el pulcro y excelente corazón de la garganta
que se llena de savia, vigor y vida.
El numeroso ganado vacuno está acostumbrado a nuestro paso
que siente como la frescura del aire recorre estos bellos entornos
combinada con la fabulosa luminosidad clara y limpia como un cristal.
La corriente del agua ha ido horadando durante muchos años
estos suelos blandos y herbosos 
formando sinuosos meandros y recodos
donde estas apacibles vacunas encuentran todo lo necesario para su supervivencia.
Antes de llegar a la laguna encontramos un par de refugios, el primero totalmente en ruinas
y el segundo para librarnos del mal tiempo y acondicionado para pernoctar.
A mediodía el sol despliega una suave suntuosidad para poder contemplar el maravilloso rincón que desprende la Laguna del Barco, acosada por los picos Azagayas, Covacha y Juraco,
comenzando un atractivo paseo perimetral por la poderosa y seductora atmósfera que desprende este lugar.
Durante la vuelta, sus aledaños nos van hipnotizando
mientras el paisaje nos enamora y nos conquista
con una brutal escenografía llena de magia, encanto y seducción
y que a juicio de nuestros ojos y nuestra mente 
contempla un derroche de luz y una definición de los mas altos estándares de belleza.
No queremos, pero debemos volver sobre nuestros pasos para descender con otro punto de vista por el maravilloso sel de desagüe de la laguna,
observando detalles de vegetación 
y tesoros florales que se asoman desde el interior de la pradera.
La relajante bajada nos muestra una serie de enigmáticas postales
muy saludables, cordiales y acogedoras
que van serenando nuestros nervios y arrancando varias sonrisas.
Hora de la siesta para la cabaña vacuna,
mientras las nubes se van enganchando a las cumbres
nosotros descendemos sobre las aguas cristalinas del arroyo
que por momentos se desbocan con agresividad y fiereza
y mas abajo se remansan con silencio y cautela.
Los hitos nos van marcando el itinerario
y nos etiquetan y señalizan los lugares y cascadas de salvaje belleza
que se precipitan al fondo de la garganta con enorme estruendo y repercusión.
Cuando cae la tarde los horizontes van cambiando de colores y tonalidades
pasando a motivos áureos y dorados
que contrastan y difieren en el entorno del Refugio de Anselmo
Desde el Risco del Águila decimos "adios" a este maravilloso circo glaciar
que se escapa y se lanza hacia el valle
cambiando radicalmente de paisaje entre los pastos que miran hacia la Sierra de Béjar.
Delicioso paseo entre nubes y vacas
y placentero balcón con soberbias panorámicas 
del Valle del Aravalle entre la calima veraniega.
La bajada nos introduce entre aromas y colores de helechos
y nos señaliza una fuente-manantial y abrevadero donde saciar nuestra sed.
Respiramos cantidades ingentes de tranquilidad,
sosiego y serenidad
al alcanzar de nuevo el Refugio Paso de las Palomas y el Cerro Peñas de la Cumbre.
El poderoso entorno nos invita a quitarnos el polvo del camino 
en los dos remansos aptos para darnos un buen "refrescón".
Vamos finalizando el recorrido con un profundo "pase de pecho"
entre la masa pinariega de Cabeza Redonda,
una intensa y penetrante mirada a Aravalle
que permite deslizarnos por el pajizo y amarillento Risco de la Esteba
entre un viento tibio y sutil que refresca estos poderosos entornos montañosos y estos fantásticos valles.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
GALERÍA FOTOGRÁFICA: GARGANTA GALÍN GÓMEZ 

2 comentarios:

  1. Que maravilla de paisaje, y por lo que veo poco frecuentado, otra razón mas para disfrutarlo.
    Estupendo reportaje. Un saludo.

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  2. Tienes mucha razón Ángel Rodríguez, un espacio maravilloso del Parque Regional Sierra de Gredos donde reina el silencio en medio de la naturaleza y de momento muy poco frecuentado. Muchas gracias por tus palabras y nos vemos en las montañas. Saludos.

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