CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA Y DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

viernes, 11 de enero de 2019

TIERRAS DE CLUNIA-SULPICIA

Comenzamos un intenso viaje por el burgalés Valle del Arandilla y el entorno del Yacimiento Arqueológico de Clunia, caminando y paseando por cada uno de los hermosos rincones que nos proponen estas lozanas tierras. Es día 17 de noviembre de 2018. Pincha en "play" y comenzamos esta aventura.
Aromas de pinos y efluvios de jóvenes viñas
contrastan con ocres y marrones de la hojarasca de finales del otoño
en el momento que nos disponemos a visitar el Monasterio de Santa María de la Vid.
Este gran monasterio del siglo XII en plena Ribera del Duero burgalesa, destaca por su fachada barroca de la iglesia, rematada por una espectacular espadaña de 30 metros de altura,
además de su fortificado ábside impregnado de bellos blasones
y sus frescos y enigmáticos jardines,
formando un maravilloso conjunto de encanto y atracción.
En sus alrededores y entre las tierras de cultivo, admiramos un pequeño e inhiesto Rollo Jurisdiccional. Mas fotos en: MONASTERIO DE LA VID 
Rumbo norte para apreciar en lontananza la localidad de Peñaranda de Duero,
en la que la Iglesia de la Virgen de los Dolores nos da la bienvenida.
El entorno medieval de Peñaranda de Duero nos seduce
al ir recorriendo su hermosísima Plaza Mayor,
encontrando su esbelto y elegante Rollo Jurisdiccional
que forma una magistral estampa con la que fuera Colegiata Abacial de Santa Ana.
La señorial fachada del Palacio de los Condes de Miranda (Avellaneda) cierra este estupendo escenario,
continuando el paseo por su Ayuntamiento,
sus rústicas viviendas
y sus arrogantes y altivas puertas
a lo largo de sus murallas.
Arcos, piedras y almenas se mezclan con el adobe y la madera de sus tapiales
que nos conducen hasta el Monasterio de las Madres Franciscanas
para ir subiendo hasta su Castillo
y poder disfrutar de las holgadas vistas de este fabuloso valle
que a "vista de pájaro" nos cautiva y encandila.
El Castillo de Peñaranda es una enorme y alargada fortaleza
con preciosos torreones
destacando la sólida y robusta Torre del Homenaje.
Aprovechamos el entorno para la foto retrato
y la constancia de haber visitado este fenomenal enclave.
El viaje continua entre pequeños cerros y oteros
hasta la localidad de Coruña del Conde
para subir, entre sus bodegas,
hasta los restos de su Castillo.
Sus portentosos y arraigados torreones son originarios del siglo X
y desde su promontorio se vigilaba el corredor del Arandilla,
aunque actualmente sus perennes vestigios forman una sugestiva ruina.
La nobleza y sus escudos forman
frente a la Iglesia Parroquial,
alcanzando la Plaza Mayor y su Casa Consistorial
donde encontramos su antigüa y austera Picota.
Abandonamos Coruña del Conde por su viejo Arco de la Muralla
para transitar por el admirable Puente Romano de tres ojos con contrafuertes y tajamares de bella cantería que circundaban la cercana ciudad romana de Clunia.
El Toro de Osborne en el Monte Zarrazuela nos indica que hemos alcanzado la localidad de Huerta de Rey,
una bella localidad burgalesa donde lo nuevo y lo viejo forman una perfecta simbiosis.
La Fuente de los Nueve Caños nos regala una alegre sinfonía y un agua fresquísima
para seguir el paseo por su Ayuntamiento,
navegando por las aguas del Arandilla, las cuales reflejan la imagen mas famosa del pueblo.
Tras probar y degustar su rica gastronomía regresamos por el amplio valle
hasta la pequeña localidad de Peñalba de Castro
para visitar la Colonia Clunia Sulpicia y su extraordinario Teatro Romano,
con su monumental y grandioso escenario
que aprovecha una ladera en forma de media luna para instalar las diferentes escaleras de acceso al graderío.
En la parte mas alta divisamos varios lienzos murales
y disfrutamos del paisaje típico de esta comarca burgalesa.
Alcanzamos el Conjunto Termal "Los Arcos" de los siglos I-III d.C. donde la sociedad romana realizaba actividades vinculadas con el deporte y el baño
donde los baños públicos era común a todas las clases sociales, ocupando el tiempo libre de los ciudadanos.
Un precioso corredor al sureste
nos lleva hasta las Termas del Foro
y a la Ermita de Nuestra Señora de Castro.
La sencillez y simplicidad agrandan su naturalidad por medio de sus tres arcos y pequeña espadaña,
adosada a los muros de una antiquísima casa
en la que el otoño decora sus viejas piedras.
En la parte mas elevada del cerro se sitúa el Foro, la plaza pública y amplio espacio para el ejercicio de las actividades mas significativas de la ciudad romana.
Los vecinos de la ciudad vivían en edificaciones privadas
como esta denominada "Casa Taracena"
y que pertenecían por su amplitud y dimensiones, a familias acomodadas.
Regresamos a la actualidad disfrutando del colorido paisaje
y del embriagador horizonte
para terminar esta hermosa ruta en la bella localidad de Caleruega.
El Monasterio de Santo Domingo Guzmán y su Hospedería son los iconos de este maravilloso pueblo.
Por una escalinata subimos hasta la Iglesia de San Sebastián
pasando por su Consistorio
y disfrutando de sus callejuelas
que nos llevan hasta su blasonada fuente.
La tarde se agota y se debilita tras haber percibido una preciosa diversidad monumental que nos ha transmitido una delicada calma y una profunda serenidad.
Saludos de "COMANDO SENDERISTA" a tod@s caminantes.
Hasta una próxima ruta.

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