CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA Y DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

jueves, 26 de febrero de 2026

MIRADORES DE MIEZA

Tras dos meses consecutivos de lluvia volvemos a los caminos para conocer, desde la localidad salmantina de Mieza, los tres impresionantes miradores de los Arribes del Duero: el Mirador de la Peña del Águila, el Mirador del Colagón del Tío Paco y el Mirador de La Code.
Es día 23 de febrero de 2026, comenzamos la aventura 👇👇

La Plaza del Humilladero y su ermita👆 es el punto de inicio de nuestra marcha, continuando
por la Calle de Jesús entre pequeñas e interesantes muestras de su arquitectura rural 👆👇

capaces de combinar con algunos edificios y viviendas con características mas modernas👇.
Este paseo urbano descubre y revela rincones que rezuman una profunda tranquilidad y nos
desvela detalles de las actividades agrícolas a las que se dedican sus habitantes y su gente.
Con toda la información del itinerario que vamos a recorrer 👇👇, la Calle Vilvestre impulsa

nuestros pasos hacia el caño y pilón-abrevadero de Las Aceñas👇, tomando en la bifurcación
un camino a nuestra derecha que pasa junto a unas naves ganaderas, en el que el estridente
discurso de algunos canes👆contrasta con el aplomo y el "saber estar" de un pequeño pony.
Los últimos edificios rematados en piedra de la localidad dan paso y continuidad a un sencillo
crucero👇que marca nuestro huida y evasión a través del Camino de las Aceñas de Pandera.
Avanzamos primero entre pequeños campos y parcelas con enormes encinas y carrascales,
observando la cercanía y proximidad de la frontera natural con Portugal, pudiendo aspirar los
agradables y placenteros aromas que desprende el preámbulo de la floración de almendros.
La amplia travesía nos acoge entre infinitos vallados de piedra y nos encauza por un terreno
de pequeñas fincas y pastizales, convirtiéndose éstas en un fidedigno cómplice del paisaje.
Seguimos el rumbo marcado en nuestro "gps" para seguir tomando en pequeñas dosis esos
delicados sorbos de naturaleza, moviéndonos con la cadencia y el compás de un junco con el
que juega el viento mientras acariciamos la diversidad de una flora que brota entre la piedra.
Solamente nuestras conversaciones y diálogos perturban el silencio meditativo de la mañana,
alcanzando en pocos metros algunas pequeñas lagunas y albuferas del Arroyo de Balcoiso
pobladas totalmente por una dilatada litografía de hierba lagunera y sus flores blanquecinas.
Recuperamos el paso, sacudimos la pereza y mirando a nuestro alrededor encontraremos el
alargado y rebosante abrevadero que llena la Fuente del Valle la Cruz, cuyo primer camino a
 la derecha nos conducirá hasta los prolegómenos de la imponente Peña Mirador del Águila.
Las tonalidades invernales nos acompañarán para hacer mas agradable un recorrido entre los
vallados y cortinas de piedra seca, rubricando una arquitectura tradicional y rural salmantina.
Pastos, prados y encinas convergen en el denominado Teso las Chinas, una explotación de
ganado vacuno cuyas moradoras alternan espacios estabulados con sombra y la posibilidad
de apacentarse y alimentarse en un amplio terreno donde la hierba crece fresca y soleada.
Penetramos en el Área Recreativa Peña del Águila, un ámbito donado por Don José Pascua
García al Ayuntamiento de Mieza para fines turísticos y que tras cruzar el merendero, un corto
camino nos aposentará cómodamente en un destacado y distinguido Balcón de las Arribes.
El mirador de la Peña del Águila se convierte en un lugar mágico que te atrapa y enamora en
un bello paisaje donde el silencio se quebranta por el suave rumor del Duero, ilustre Rey y el
gran modelador de este idílico paisaje entre España y Portugal. ¡¡Sobran las palabras!!😍😍 
Capturamos este precioso recuerdo en sus inmediaciones para seguidamente pasar al salón
de gastronomía y restauración para consagrar nuestras fuerzas en los placeres culinarios.
Regresamos al pueblo entre la música de las esquilas y cencerros del numeroso ganado que
cohabita en estos territorios, algunos muy apresurados👆otros gozando de la tranquilidad👇.
Recomiendo seguir el itinerario propuesto, ya que nosotros elegimos para la vuelta la zona de
Las Escarbajas, cruel error, ya que las lluvias continuadas de los últimos meses convirtieron
el paseo en un auténtico martirio por un camino totalmente inundado y anegado por el agua.
Después de la tempestad llega la calma, es hora de cruzar el bonito puente de lajas sobre la
plácida corriente del río Balcoiso👆, internándonos entre los refugios y prados del Caño del
Ejido👆donde empezaremos a localizar varias fincas con multitud de almendros y frutales👇.
El Camino Natural de la Senda del Duero, nuestro magnífico GR-14, desplegará su solemne
holgura y pluralidad para volver a entrar en el entramado urbanístico de la localidad de Mieza.
A la Plaza de la Constitución se asoman robustas viviendas de piedra con bellas balconadas
y la esbelta torre y espadaña de la Iglesia Parroquial de San Sebastián, escondiendo entre su
campanario el refugio y morada de la cigüeña, tan familiar y tan arraigada a nuestros pueblos.
Destaca una arquitectura tradicional en piedra enmarcada por pequeñas puertas y ventanas,
donde además podremos probar la frescura del agua en su distinguido Caño de la Plaza👇.
Encontraremos también una irresistible y arrolladora bienvenida en su magnífico arte urbano, 
revelando su grato lavadero, un lugar de encuentro y tertulia mientras se lavaban las ropas👇
Salimos por la Calle y Camino de la Code con numerosas casas nuevas en las que podemos
atisbar multitud de naranjos👆y algún limonero, para mas adelante y junto a las laderas de El
Cachón del Castillo, excitarnos con las esencias y aromas de almendros 👆y chumberas👇
La tranquila caminata alcanza las vistas de la vertiente portuguesa del municipio de Lagoaça,
llegando en pocos minutos hasta el Mirador del Colagón del Tío Paco, donde el Duero campa
a sus anchas y en cuyas laderas crece el "Almezal de Mieza", uno de los bosques de almeces
mas extenso de Europa, con una superficie superior a 250 ha de gran interés ecológico 👆👇
Las bellas panorámicas son impresionantes y crean un eminente lugar inspirador y edificante.
Justo al lado, el Mirador de la Code, en el que Miguel de Unamuno describió como uno de los
"mas imponentes de la Ribera, en un saliente y cortado sobre el río, divisando la hermosa hoz
del Duero como un hondo surco abierto en la meseta y una enorme hendidura en la tierra", en
el que no es raro contemplar el majestuoso vuelo de buitres, águilas, halcones y alimoches.
Próximo al mirador, la gruta y cueva donde descansa la bella imagen de la Virgen de la Code,
pudiendo leer los versos del Padre Fermín que dicen: "El alma se rehace y columpia en el aire suspendida, el abismo carece de medida y la mirada vértigo se hace. La luz del sol en
polvo se deshace y el águila que en roca anida sigue el curso del río que, en su huida, de España y Portugal nudo es y enlace. Balconada que no admite desliz, abajo sorteando mil bancales, el camino, entre olivos y frutales, llega rendido a las márgenes del río".
Sin duda estos versos son el mejor broche y colofón para poner el punto final a una caminata
que desde la exaltación del comienzo alcanzó la feliz calma del final. Regresamos a Mieza 
por el mismo camino tras haber vivido bellos momentos en un viaje con intensas experiencias.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
Todas las fotos de la ruta: MIRADORES DE MIEZA

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