Estamos en Riolobos, una pedanía de la localidad salmantina del Campo de Peñaranda. Es día 19 de mayo de 2026 y ésta nuestra ruta 👇👇
Nuestro camino empieza en el despoblado de Riolobos👆👇donde emergen las ruinas y los
vestigios de su iglesia mudéjar, cuya inquilina desde su altiva atalaya, nos observa con aires
de sorpresa y perplejidad y cuyos alrededores se convirtieron en una pequeña finca agrícola.
Una vez analizados todos los datos del itinerario 👇👇tomamos el Camino de la Cabra para
en un par de kilómetros alcanzar el Poblado de la Confederación Hidrográfica del Duero👆.
La playa frente al poblado del embalse se viste con los mejores colores de la primavera👆y
desde sus inmediaciones obtendremos una vista general del humedal, alcanzando hacia el
horizonte los picos aun nevados de la Sierra de Béjar 👇y las cúspides y cimas de Gredos👆
La mejor opción para circunvalar el embalse es continuar sobre la carretera que recorre todo
su perímetro, disfrutando en la mitad del dique de una impresionante y bella lámina de agua
regulada y controlada en todo momento por las infraestructuras, maquinarias y aliviaderos👇
diseñados para verter el agua excedente, evitando que su nivel supere la presa y colapse 👇,
arrojando y desviando el caudal restante hacia los Arroyos de Valdearagana y del Valle 👇👇
Nuestro camino empieza en el despoblado de Riolobos👆👇donde emergen las ruinas y los
vestigios de su iglesia mudéjar, cuya inquilina desde su altiva atalaya, nos observa con aires
de sorpresa y perplejidad y cuyos alrededores se convirtieron en una pequeña finca agrícola.
Una vez analizados todos los datos del itinerario 👇👇tomamos el Camino de la Cabra para
La playa frente al poblado del embalse se viste con los mejores colores de la primavera👆y
desde sus inmediaciones obtendremos una vista general del humedal, alcanzando hacia el
horizonte los picos aun nevados de la Sierra de Béjar 👇y las cúspides y cimas de Gredos👆
La mejor opción para circunvalar el embalse es continuar sobre la carretera que recorre todo
su perímetro, disfrutando en la mitad del dique de una impresionante y bella lámina de agua
regulada y controlada en todo momento por las infraestructuras, maquinarias y aliviaderos👇
diseñados para verter el agua excedente, evitando que su nivel supere la presa y colapse 👇,
arrojando y desviando el caudal restante hacia los Arroyos de Valdearagana y del Valle 👇👇
Desde la ensenada al final del dique, llegaremos a la zona y Pago de la Dehesa, volviendo a
escrutar las riberas de esta magnífica balsa de agua en estas bonitas Tierras de Peñaranda.
La vitalidad y el dinamismo de una primavera espectacular va dejando sus huellas y su marca
entre los pequeños tesoros multicolores que cubren los aledaños y las inmediaciones de un
exclusivo y representativo jardín desperdigado y diseminado por las márgenes del pantano👇
Avanzamos junto a un solitario árbol y una estructura sin identificar, siguiendo por las orillas
del humedal que se van tiñendo con los intensos y brillantes amarillos de los piornos, además
surgirán las densas y apretadas matas de la denominada "éstátice de rivas martínez", cuyos
restos foliares se combinan a la perfección entre una tupida y espesa alfombra floral 👆👇.
Todo es posible en esta comarca salmantina, de las fincas cerealistas de secano pasamos en
cuestión de segundos a la gran riqueza ambiental y vegetal distribuida por el borde y litoral de
la laguna, donde se esconden magníficos tesoros y grandiosas alhajas que con sus matices
y tonalidades dibujan un hermoso plantel y una extraordinaria moqueta henchida de colores.
En la Playa de Veinte Huebras y dependiendo de la estación del año, podremos observar un
amplio catálogo de somormujos y zampullines, aunque a día de hoy nos conformaremos con
los delicados reflejos y destellos de la mañana👆así como la nutrida floración de su contorno.
En los pagos del "Picón de la Merienda" y "El Catorce" comenzamos a percibir y apreciar los
límites de estas extraordinarias llanuras, un horizonte plano y uniforme por donde se dilatan
hectáreas de trigos, avenas y cebadas que darán sus frutos en los meses de julio y agosto.
El carácter y la variedad del camino cambia constantemente, el paisaje se transforma en una
sucesión de vibrantes colores, permitiendo que su luminosidad sea todo un bello espectáculo.
Descubrimos un paraje sencillo, humilde y modesto, y gracias a esta naturalidad se convierte
en un lugar insólito, atípico y excepcional👆👇, sorprendiéndonos ante su encanto y belleza
y con la sensación de viajar no solo con el cuerpo, sino con todo el alma y toda imaginación.
El fino y sutil itinerario nos arroja hacia la continua atención, siempre alerta y viva, para otear
y contemplar las diferentes especies vegetales impregnadas de vida, energía y dinamismo,
proporcionándonos entornos y escenarios de una cuidada y exquisita sensación de equilibrio.
Infinidad de especies botánicas siguen definiendo este vasto y extenso paisaje salmantino👇
convirtiendo estas tierras en una auténtica fiesta de flores legendarias👇, unas celebridades
que con sus pétalos y vivos matices alardean y presumen con total orgullo y arrogancia👆👇
No encontramos deficiencias, tampoco imperfecciones, solamente dejamos volar toda nuestra
curiosidad para ir alcanzando el tramo y la demarcación situada al suroeste del humedal 👇.
Avanzamos despacio y con cautela, observando con detenimiento los insectos polinizadores
que juegan un papel y un rol muy importante en el equilibrio y armonía de los ecosistemas👆
Amplias panorámicas y doradas fincas cerealistas van abrazando y envolviendo las orillas de
de una laguna sostenida y consolidada en pleno corazón de las comarcas de la Armuña y del Campo de Peñaranda y un excelente lugar para el paso y nidificación de muchas aves👆👇.
En el camino también podremos escuchar los cantos y melodías de alondras y escribanos👇
y aspirar todos los aromas y fragancias de miles de margaritas dispersas por sus márgenes.
El Azud de Riolobos se nutre del agua del río Tormes impulsada y promovida por el Canal de
Villoria👇, es la fuente y el surtidor de que este páramo castellano se haya llenado de vida.
Surcamos el tramo denominado "La Chopera" con algunos ejemplares de estas salicáceas y
en plena época de su famosa "pelusa" (conocida como vilano), contrastando y chocando con
los rojos encarnados de las amapolas👇 y entre los incalculables e innumerables pespuntes
vegetales que surgen y brotan entre las piedras, creando bellas y caprichosas sinuosidades.
Abordamos la vertiente sur del azud, apareciendo junto a una pequeña edificación que vigila
la elegante Lagunilla de San Bricio👇, una bonita albufera con multitud de reflejos y fulgores
por donde se mueven con habilidad una buena población, sobre todo de "ánades azulones",
algunas "fochas" y "porrones", avistando también algunas limícolas como la cigüeñuela👇.
El despoblado de Pedrezuela de San Bricio pertenece a la localidad de Villar de Gallimazo,
actualmente una finca agraria entre aperos de labranza y su solitaria inquilina, la cigüeña 👇.
Los siguientes kilómetros cruzan por las parcelas y solares de Las Cruces y Las Guijarreras,
entre algunos "pivots"👆que suministran el agua y los fertilizantes necesarios para el cultivo.
Avistamos el único y exclusivo islote donde podremos examinar y escrutar con detenimiento
el sosiego y el relax de las diferentes aves que secundan y cooperan este hermoso humedal,
conformando el mejor punto de observación y análisis de todo el nordeste salmantino👆👇.
Verdes y morados se combinan en una perfecta asociación ante la gran llanura cerealista 👇,
en contraposición de una primera línea apoderada de una vegetación de carácter estepario.
Mas adelante, en los Pagos de Cuadrotes y Las Lavijas, cruzaremos el Lavajo de la Muerta,
justo enfrente de la espléndida playa y arenal de la Liebre👇, un extenso litoral que no pasa
desapercibido y que muestra un sorprendente rincón de calma y serenidad y mucho encanto.
A lo largo de la mañana las nubes han ido colonizando, poco a poco, la luminosidad del día,alcanzando la tranquila ensenada justo al lado de la carretera, tomando contacto con el suave
oleaje del pantano mientras oteamos su inmensidad y grandeza y su asombrosa perspectiva.
En el Azud de Riolobos y en diferentes épocas del año podremos ver malvasías, espátulas,
somormujos, zampullines, tarros, cucharas, chorlitejos, cernícalos y avutardas entre otros.
Nos despedimos entre algunas de las faenas realizadas por agricultores y cultivadores en la
zona de Valdegollados👆, cerrando nuestro itinerario entre un océano cerealista y su bonitaevolución cromática, cuyo paisaje se transforma en cada estación del año👆. Solo nos queda
el regreso hasta el Poblado👆y la última mirada hacia este prodigio de riqueza ambiental👇.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
escrutar las riberas de esta magnífica balsa de agua en estas bonitas Tierras de Peñaranda.
La vitalidad y el dinamismo de una primavera espectacular va dejando sus huellas y su marca
entre los pequeños tesoros multicolores que cubren los aledaños y las inmediaciones de un
exclusivo y representativo jardín desperdigado y diseminado por las márgenes del pantano👇
Avanzamos junto a un solitario árbol y una estructura sin identificar, siguiendo por las orillas
del humedal que se van tiñendo con los intensos y brillantes amarillos de los piornos, además
surgirán las densas y apretadas matas de la denominada "éstátice de rivas martínez", cuyos
restos foliares se combinan a la perfección entre una tupida y espesa alfombra floral 👆👇.
Todo es posible en esta comarca salmantina, de las fincas cerealistas de secano pasamos en
cuestión de segundos a la gran riqueza ambiental y vegetal distribuida por el borde y litoral de
la laguna, donde se esconden magníficos tesoros y grandiosas alhajas que con sus matices
y tonalidades dibujan un hermoso plantel y una extraordinaria moqueta henchida de colores.
En la Playa de Veinte Huebras y dependiendo de la estación del año, podremos observar un
amplio catálogo de somormujos y zampullines, aunque a día de hoy nos conformaremos con
los delicados reflejos y destellos de la mañana👆así como la nutrida floración de su contorno.
En los pagos del "Picón de la Merienda" y "El Catorce" comenzamos a percibir y apreciar los
límites de estas extraordinarias llanuras, un horizonte plano y uniforme por donde se dilatan
hectáreas de trigos, avenas y cebadas que darán sus frutos en los meses de julio y agosto.
El carácter y la variedad del camino cambia constantemente, el paisaje se transforma en una
sucesión de vibrantes colores, permitiendo que su luminosidad sea todo un bello espectáculo.
Descubrimos un paraje sencillo, humilde y modesto, y gracias a esta naturalidad se convierte
en un lugar insólito, atípico y excepcional👆👇, sorprendiéndonos ante su encanto y belleza
y con la sensación de viajar no solo con el cuerpo, sino con todo el alma y toda imaginación.
El fino y sutil itinerario nos arroja hacia la continua atención, siempre alerta y viva, para otear
y contemplar las diferentes especies vegetales impregnadas de vida, energía y dinamismo,
proporcionándonos entornos y escenarios de una cuidada y exquisita sensación de equilibrio.
Infinidad de especies botánicas siguen definiendo este vasto y extenso paisaje salmantino👇
convirtiendo estas tierras en una auténtica fiesta de flores legendarias👇, unas celebridades
que con sus pétalos y vivos matices alardean y presumen con total orgullo y arrogancia👆👇
No encontramos deficiencias, tampoco imperfecciones, solamente dejamos volar toda nuestra
curiosidad para ir alcanzando el tramo y la demarcación situada al suroeste del humedal 👇.
Avanzamos despacio y con cautela, observando con detenimiento los insectos polinizadores
que juegan un papel y un rol muy importante en el equilibrio y armonía de los ecosistemas👆
Amplias panorámicas y doradas fincas cerealistas van abrazando y envolviendo las orillas de
de una laguna sostenida y consolidada en pleno corazón de las comarcas de la Armuña y del Campo de Peñaranda y un excelente lugar para el paso y nidificación de muchas aves👆👇.
En el camino también podremos escuchar los cantos y melodías de alondras y escribanos👇
y aspirar todos los aromas y fragancias de miles de margaritas dispersas por sus márgenes.
El Azud de Riolobos se nutre del agua del río Tormes impulsada y promovida por el Canal de
Villoria👇, es la fuente y el surtidor de que este páramo castellano se haya llenado de vida.
Surcamos el tramo denominado "La Chopera" con algunos ejemplares de estas salicáceas y
en plena época de su famosa "pelusa" (conocida como vilano), contrastando y chocando con
los rojos encarnados de las amapolas👇 y entre los incalculables e innumerables pespuntes
vegetales que surgen y brotan entre las piedras, creando bellas y caprichosas sinuosidades.
Abordamos la vertiente sur del azud, apareciendo junto a una pequeña edificación que vigila
la elegante Lagunilla de San Bricio👇, una bonita albufera con multitud de reflejos y fulgores
por donde se mueven con habilidad una buena población, sobre todo de "ánades azulones",
algunas "fochas" y "porrones", avistando también algunas limícolas como la cigüeñuela👇.
El despoblado de Pedrezuela de San Bricio pertenece a la localidad de Villar de Gallimazo,
actualmente una finca agraria entre aperos de labranza y su solitaria inquilina, la cigüeña 👇.
Los siguientes kilómetros cruzan por las parcelas y solares de Las Cruces y Las Guijarreras,
entre algunos "pivots"👆que suministran el agua y los fertilizantes necesarios para el cultivo.
Avistamos el único y exclusivo islote donde podremos examinar y escrutar con detenimiento
el sosiego y el relax de las diferentes aves que secundan y cooperan este hermoso humedal,
conformando el mejor punto de observación y análisis de todo el nordeste salmantino👆👇.
Verdes y morados se combinan en una perfecta asociación ante la gran llanura cerealista 👇,
en contraposición de una primera línea apoderada de una vegetación de carácter estepario.
Mas adelante, en los Pagos de Cuadrotes y Las Lavijas, cruzaremos el Lavajo de la Muerta,
justo enfrente de la espléndida playa y arenal de la Liebre👇, un extenso litoral que no pasa
desapercibido y que muestra un sorprendente rincón de calma y serenidad y mucho encanto.
A lo largo de la mañana las nubes han ido colonizando, poco a poco, la luminosidad del día,alcanzando la tranquila ensenada justo al lado de la carretera, tomando contacto con el suave
oleaje del pantano mientras oteamos su inmensidad y grandeza y su asombrosa perspectiva.
En el Azud de Riolobos y en diferentes épocas del año podremos ver malvasías, espátulas,
somormujos, zampullines, tarros, cucharas, chorlitejos, cernícalos y avutardas entre otros.
Nos despedimos entre algunas de las faenas realizadas por agricultores y cultivadores en la
zona de Valdegollados👆, cerrando nuestro itinerario entre un océano cerealista y su bonitaevolución cromática, cuyo paisaje se transforma en cada estación del año👆. Solo nos queda
el regreso hasta el Poblado👆y la última mirada hacia este prodigio de riqueza ambiental👇.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes.
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