CAMINANDO, AL VIAJERO LE BROTAN DE SUBITO ALAS EN EL ALMA Y DESCONOCIDOS MUNDOS EN EL MIRAR

domingo, 12 de julio de 2026

EMBALSE DE COMPUERTO

Para todos aquellos que buscan escapar del bullicio y descubrir un bello y espectacular paisaje del interior de la provincia de Palencia, nada mejor que darse un delicioso garbeo por el entorno del Embalse de Compuerto. Es día 3 de julio de 2026 y ésta nuestra aventura👇.

La Plaza Mayor de Velilla del Río Carrión👆es el preámbulo de nuestro derrotero por estos 
lares, subiendo a la Colonia Ciudad de Brezo donde ojeamos el itinerario de la ruta 👇👇👇


Entre la orgullosa Peña Lampa👆 de 1804 metros y el formidable tapiz del Pinar de Velilla👇
nos abrimos paso por la hendidura del río Carrión hacia el muro de la presa del Embalse de
Compuerto👆👇, alcanzando el balcón de la antigua gravera con bellas vistas del pantano👇
Atravesando un estrecho y ceñido túnel excavado en la roca, su luminosidad nos arroja hacia
unas nuevas y maravillosas panorámicas de este oasis palentino👇, permitiendo alcanzar en
la lejanía las cumbres del Espigüete y Curavacas, faros y atalayas de Fuentes Carrionas 👇.
La estrecha carretera cruza sin miramientos el joven robledal de La Penilla, bajando en busca
del Arroyo de la Cueva, principal aporte y contribución de aguas en este brazo del embalse👇
La serenidad e imperturbabilidad del Valle de Valcobero nos deja estampas idílicas 👇y nos
prepara para surcar una hermosa cañada asistida por el exuberante robledal de El Bardal👇.
Miles de "gitanillas" 👇utilizan sus llamativas tonalidades para advertirnos de su presencia,
contrastando con los brillantes motivos y relucientes amarillos de otras especies vegetales👇.
El final de la carretera descubre la encantadora población de Valcobero👇, un lugar recóndito
y casi inaccesible y un auténtico refugio para un viaje al aislamiento, la belleza y la soledad👇
El paseo entre sus calles nos traslada por esa denominada "geografía del silencio", donde el 
el cemento se rinde ante la piedra, la madera y la teja, escuchando solo el discurrir del agua.
Enormes casonas solariegas de una rica arquitectura montañesa👇acogen el alma y esencia
de "La Benina"👇, única construcción de techumbre de "cuelmos de centeno" y entramado de madera de tradición medieval, cuyo nombre hace referencia a la última persona que habitó la casa.
Entre viejos carros y segadoras alcanzaremos la pequeña elevación donde se localiza la joya 
patrimonial del pueblo, su Iglesia de San Lorenzo, un templo de construcción tardorrománica
con sencilla portada en cuyo interior permaneció la magnífica pila bautismal del siglo XIII que ahora descansa en el Museo Diocesano de Palencia.
Los Cuetos de la Urraca nos despiden de este espléndido territorio, volviendo sobre nuestros
pasos entre los diseminados frutos del gamón que crecen por el valle, disfrutando también de
los colores y las tonalidades rosáceas del brezo👇, utilizado para la fabricación de escobas.
Nuestra idea, en origen, era rodear el pantano por las laderas del Pico Traslosvocines y el de
La Vaquera, pero hablando con gente del lugar nos animaron y alentaron a desistir en la idea.
Volvemos hacia la Colonia Ciudad del Brezo por el Túnel de la Gravera👆y su amplio grupo
de "aviones" y golondrinas👆, alcanzando la carretera P-210 para cruzar las riberas del río 
Carrión y subir hasta las inmediaciones y aledaños del Mirador del Valle de Valcobero👆👇,
en donde podremos aprovechar para recrearse de un paisaje rodeado de montes y montañas.
Bajamos en busca del desagüe del Arroyo de la Muela formado por un pequeño entrante del
pantano entre las Peñas de Compuerto y el Alto del Morro con altos índices de excelencia y preciosidad.
Bajo las laderas de Valleallende y Lavarcilla circulamos entre pequeños pastizales decorados
con frondosos helechales👆, atravesando con nuestras miradas los pocos resquicios que el
robledal nos permite👆, ampliando las perspectivas sobre el océano boscoso del entorno👇. 
La estatua de un oso pardo preside el precioso Mirador del Castrillo que invita a sentarse y a
contemplar las deliciosas panorámicas que desde esta atalaya se disfrutan, apreciando las
azuladas y cristalinas aguas del embalse👇, las cimas y cumbres de la Montaña Palentina, 
los extensos y frondosos hayedos y robledales que bajan a besar sus aguas👇y sobre todo
mecerse y acunarse mientras se escucha el sonido de la brisa cabalgando sobre el pantano.
Aterrizamos en la localidad de Otero de Guardo rodeada colinas y de una densa vegetación, 
donde nos saludan la viveza y la luminosidad de algunos malva reales, llenando de belleza el
espacio que envuelve a la Iglesia Parroquial del Salvador👇, un templo de origen románico 
de los siglos XII y XIII que ha padecido diferentes y diversas reformas a lo largo del tiempo.
Sus casas mantienen una interesante arquitectura tradicional típica de la Montaña Palentina
y se extienden alrededor de la plaza y de su antiguo "sindicato"👇, muy cercano de la otra
Plaza de la Fuente, donde podremos abastecernos de agua entre sus dos inagotables caños.
Siempre es una suculenta experiencia descubrir los rincones y recovecos de estos veteranos
y longevos pueblos👆👇desperdigados por nuestra maravillosa geografía nacional, dejando
atrás sus serenos ambientes, sus soledades, sus nostalgias, sus silencios y su aislamiento.
Durante nuestro paso por Otero de Guardo hemos acariciado el dulce aroma de las rosas👆,
abrazando también el agradable regusto que nos dejan miles de guindas y manzanos 👆👇,
continuando el viaje con los magníficos horizontes que divisamos desde las laderas y faldas
del Carbonizo, Las Hontanillas y La Quebrantada pertenecientes al suave Cerro de la Tabla,
apareciendo hacia el norte los perfiles y las siluetas graníticas de su majestad el Espigüete👇
La vieja señalización de granito de la P-210👇nos acarrea hasta los aledaños y la intimidad
de la fantástica desembocadura del Río Aviaos👇, cruzando diligente y apresurado los cinco
ojos del Puente de las Suertes👇mientras conforma el brazo norte mas ancho del pantano.
Navegamos hacia su salida para asomarnos y despuntar hacia los sectores de La Golpijera y
Las Navariegas👇, observando hacia occidente la alargada plancha de agua entre montañas.
El aspecto inmejorable de los 1734 metros de La Vaquera👇 brillan con un grandioso fulgor,  
progresando por el asfaltado de la carretera y sacando partido a cada parada que realizamos.
El sol del mediodía incendia y colorea multitud de flores y arbustos, configurando una virtual
hoguera desde la que se divisan inmejorables estampas veraniegas de esta bella represa👇,
exprimiendo al máximo el "zoom" de nuestra cámara y captando las maravillas de su entorno.
La escuálida y esmirriada corriente del Arroyo de Cueva Rodrigo se incorpora a engrosar los
millones de metros3 que atesora la presa, ofreciéndonos una bella y radiante playa fluvial👇.
Los últimos coletazos de agua motean y salpican el pintoresco patrón de este bello paisaje👇
regando las Eras y la Cascajera a nuestra llegada a la población de Camporredondo de Alba.
La inmensa y descomunal altura del Espigüete no quiere perder el protagonismo sobre este
agradable municipio que muestra el desuso y la obsolescencia👇de algunos elementos de su
central hidroeléctrica, aparejándolos también con las distintas construcciones que guardan el 
encanto y el hechizo de antaño entre admirables fachadas y corrales convertidos en verdes
jardines, quedando aparcados los vetustos y viejos aperos utilizados en épocas pasadas👇.
Destaca su sencilla iglesia dedicada a la Virgen de la Asunción👇, logrando alcanzar por su
parte trasera las escaleras que conducen al campanario👇, refugio y albergue de una amplia
colonia de golondrinas que llevan siglos conviviendo entre nuestra arquitectura urbana 👇👇.
El silencio y el sigilo acompañan nuestra caminata por sus calles y sus asombrosas casonas
de piedra, madera y teja van desfilando con sus sencillos atuendos y su mejor indumentaria.
Fragancias de rosales👇 y flores aparecen en los rincones mas insospechados, no pudiendo
evitar sentir que hay razones de sobra para admirar esa tranquilidad, esa inmensa serenidad
y ese auténtico sosiego que se respira una vez cruzado este encantador y estupendo pueblo.
Nos despedimos de la localidad entre efusivos e inhiestos monumentos graníticos👇que tras 
seguir el rastro de los maestros del planeo👇nos dejarán acomodados en el nacimiento y los
orígenes del Embalse de Compuerto, donde las aguas del río Carrión, una vez liberadas de la
Presa de Camporredondo, empezarán el llenado y reabastecimiento de nuestro protagonista.
Regresamos a Velilla del Río Carrión entre el rol de estos maravillosos lepidópteros, que mas
allá de buscar su sustento diario, cumplen el papel crucial de la polinización de las plantas👆.
El comienzo de la tarde muestra pequeños trazos en la distancia que alcanzan la robusta y 
corpulenta Peña Lampa sobre Otero de Guardo👆, mientras en las posiciones mas cercanas
nos asomamos a las radiantes y soleadas riberas👆 entre la multitud de mustias dedaleras.
La carretera sigue bordeando las aguas del pantano y en nuestra mente fijamos el desenlace
de una fabulosa aventura en la que las oscuras paredes del Curavacas👇toman también su
protagonismo sin perjudicar y debilitar el agradable sabor y la bella armonía de este excelente
trayecto que termina en Velilla, tras haber disfrutado de una buen aparte de la fantástica y formidable Montaña Palentina👆👇.
Saludos de COMANDO SENDERISTA a tod@s caminantes y ciclistas.
Todas las imágenes de la ruta en👉EMBALSE DE COMPUERTO

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